RAWSON (ADNSUR) - De pasado dasnevista, buzzista, duhaldista y ahora arcionista, la historia política de Cecilia Torres Otarola estuvo vinculada en los últimos años a varias polémicas. Terapista ocupacional, fue diputada durante cuatro años en los que protagonizó episodios de trascendencia. Hoy está investigada por la justicia, y su negativa a renunciar despertó una crisis insospechada en el interior del gabinete.

La historia política de Cecilia Torres Otarola siempre estuvo vinculada en los últimos años, por una u otra razón, a cuestiones explosivas. Oriunda de Trevelin, a punto de cumplir 40 años, es de profesión Terapista Ocupacional, cargo que ocupó en un hospital rural de la cordillera desde los 30 años, para luego pasar a trabajar en el hospital de Esquel. Allí empezó su historia de militancia en el espacio que en aquel entonces encabezaba un fuerte Mario Das Neves, líder del proyecto provincial en el que Otarola fue una activa participante.

Pero su amor con el dasnevismo terminó abruptamente en 2015, cuando se estaba disputando la campaña provincial entre Mario Das Neves y Martín Buzzi, ya que –cuentan los vecinos de Trevelin- de buenas a primeras el local de campaña de la agrupación que tenía como referente a Otarola, pasó a cambiar los carteles que decían “Vote a Mario” por otros que decían “Vote a Martín”. La razón fue que apareció como candidata en el puesto 16 de la lista de diputados del entonces gobernador Buzzi que iba por la reelección.

La historia quiso que aquellas elecciones las ganara Das Neves a gobernador, pero ingresó la lista completa del buzzismo. El corazón dasnevista de la joven diputada hizo que no respetara los lineamientos del bloque que comandaban en aquel 2016 y 2017 Javier Touriñán junto a Blas Meza Evans y Gabriela Dufour, que tuvo varias rupturas. En su caso, terminó formando en diciembre de 2017 un bloque unipersonal, llamado Juntos para Chubut, según manifestó públicamente, con un acuerdo político a nivel nacional con el duhaldismo.

En aquellos tiempos, protagonizó uno de los primeros escándalos que tuvo como protagonista a su entonces asesor, Federico Massoni, con denuncias cruzadas en la justicia con el presidente de la bancada dasnevista, Jerónimo García, luego de una reunión privada en la que según se dijo y nunca se comprobó, presuntamente hubo pedido de prebendas de parte de Torres Otarola para acompañar con su voto un proyecto que era central para el gobierno de aquel entonces.

En cada uno de sus mensajes a la Cámara, el tema preferido de Torres Otarola fue siempre la reivindicación los derechos de las mujeres y la condena a la violencia de género, donde impulsó leyes que fueron sancionadas y reconocidas: cupos en lugares del estado y en partidos políticos, vinculados a la igualdad de género; y sobre todo, leyes más duras con aquellos condenados por violencia familiar y en defensa de las víctimas. De hecho, nunca ocultó de manera pública que fue una mujer que sufrió violencia en su hogar, y que desde su rol político iba a trabajar para proteger a sus pares en este tipo de casos.

Quién es Torres Otarola, la ministra que desestabilizó al gabinete de Arcioni

Previo al mundial de fútbol de Rusia 2018, su imagen recorrió los medios de todo el país, cuando subió en sus redes sociales una sensual foto de espaldas con un jean ajustado y la camiseta con la 10 de Messi. Se nombre estuvo en boca de todos, y después hizo un descargo en el que sostuvo "un simple culo en primer plano durante días... Claramente, como prueba sí es que cabía duda, estamos en el horno. Lo estamos sin duda" y agregó “un simple culo tapa toda la lucha. Tapa las leyes que logré, las que se aprobaron en apenas dos años de gestión 40 proyectos en 2016, 46 periodo 2017, 13 en lo que va del este 2018". Y no sólo eso, sino que expresó que "quizás, resulte que esta fotito sin importancia alguna no haya sido un acto de una Mujer/ Diputada sin cerebro, a lo mejor quise demostrar lo que se viene. Tal vez, quién sabe, por ahí resulte que en mi cerebro tenga mucho más de lo que, algunos quieren que tenga y, haya sido una demostración de lo que se viene", agregó la diputada.

De manera muy oportuna, en un momento muy difícil para un Mariano Arcioni que en esos momentos buscaba afianzarse luego de la muerte de Mario Das Neves y que necesitaba generar un espacio propio de poder, la entonces diputada Torres Otarola anunció en noviembre 2018 su pase al bloque de Chubut Somos Todos. Eran épocas en que el bloque del FPV era el principal opositor al gobierno y pretendía que no se logre adelantar la fecha de elecciones.

Finalmente, el Ejecutivo pudo imponer la fecha electoral de las PASO en abril y las generales en junio de 2019, y durante el cierre de listas a diputados, Arcioni tuvo que explicarle a Otarola que no había lugar para ella, pero que si trabajan juntos para el triunfo, iba a tener un lugar en su futuro gobierno.

Cuando armó su gabinete en diciembre pasado, Arcioni cumplió su promesa, y le dio el cargo que Torres Otarola siempre había anhelado: ministra de Desarrollo Humano y Familia, con una impronta muy fuerte en el rol de la mujer. A los primeros cimbronazos en la designación de funcionarios y hasta en el lugar de funcionamiento, ya que Familia fue desplazado de Fontana 50 y su despacho fue ocupado por Seguridad (por Massoni, un amigo de Torres Otarola). Luego de aquellos roces iniciales, los primeros meses transcurrieron con cierta normalidad, hasta que llegó la emergencia por la pandemia. Allí surgió otro sordo escándalo interno, que nunca trascendió públicamente: fue por la pretensión de la ministra de tener un DNU que declare la emergencia social, para que la habilite a hacer compras directas y manejar un presupuesto extra para su área. Si bien fue firmado, esto nunca fue ratificado por la Legislatura, y el decreto se cayó. En la previa, la “Chechu” había tenido durísimos cruces con compañeros de gabinete que le explicaban que en el caso de su área no se justificaba esa emergencia, a lo que respondía “Pero a Puratich se lo dan, hacen diferencia de género”.

Respecto a este tema, lo que sí trascendió hace tres meses, a comienzos de abril, fue una polémica pública con los comerciantes chubutenses, que le cuestionaron que con los fondos que recibió del Ministerio de Desarrollo de la Nación, unos 10 millones de pesos, por decisión de la ministra se terminó comprando alimentos en El Bolsón, es decir, fuera de la provincia.

Llegado a este punto, comienza la historia más reciente y conocida, la investigación judicial, que se desprendió de los dichos de uno de sus ex asesores, Martín Sandoval, con quien Otarola reconoció públicamente tener una relación personal. El hombre dijo que la ex diputada se quedaba con más de la mitad de su sueldo, y contó otros detalles sobre contrataciones de personal, que ahora son investigadas por el fiscal Omar Rodríguez, quien sospecha la presunta existencia de ñoquis en el área de Familia. Todo parece indicar que en los próximos días se pedirá una apertura de investigación y la ministra quedará procesada.

En medio de toda esta historia, su negativa a renunciar se llevó puesto al hombre político más fuerte del gabinete: el secretario general Andrés Meiszner, quien hoy dejó el cargo dando un portazo.