RAWSON (ADNSUR) - Uno de los temas contenidos en la ley de ministerios enviada por el Ejecutivo provincial, tal como reflejó ADNSUR, es el aumento de haberes del gobernador y los integrantes del Ejecutivo provincial. De este modo, el ingreso del mandatario provincial pasaría desde los alrededor de 55.000 pesos de bolsillo, hasta unos 354.000 después de los descuentos de ley.

La medida resulta tan antipática como entendible: así como se cuestionó la oportunidad en que se intentó con anterioridad un objetivo similar, en pleno conflicto docente, también es claro que si no se generan ingresos atractivos en el sector público, difícilmente se logrará atraer a los mejores funcionarios y funcionarias, con la mayor capacidad de trabajo, si no logran al menos equiparar la remuneración en el sector privado.

Es claro que desde la perspectiva de un asalariado común, que ni de lejos gana una cifra superior a las “300 lucas”, el razonamiento anterior resultará legítimamente rechazado. Pero no puede obviarse tampoco que la misma norma que habilita este incremento está atando el ingreso de los integrantes del Ejecutivo al salario del Procurador General de la Provincia, que además es el mismo que el de un ministro del Superior Tribunal de Justicia. ¿Qué es lo que deja en evidencia esto? Que desde hace años en la provincia el salario del gobernador y sus ministros es el último de la escala, ya que queda por debajo no sólo de sus pares del Poder Judicial, sino también muy por debajo de los diputados provinciales, e incluso por debajo de salarios de empleados judiciales o legislativos.

Habrá quienes exijan esfuerzo y sacrificio en la función pública. Los debe haber, seguramente serán muchos los que están dispuestos a dicha vocación. Sin embargo, la investigación abierta en la causa “Revelación”, que todavía debe “revelar” por qué y a favor de quiénes –con las pruebas del caso- se consignaban en una planilla de “Excel” los ingresos paralelos y en negro para un grupo de funcionarios públicos del gobierno y sus familiares, con dinero proveniente de coimas de la obra pública, abre más de una duda sobre aquella abnegación.

Entonces, el dilema de siempre, más allá de una gestión de gobierno en particular: o se pagan salarios atractivos y en blanco, acordes a la responsabilidad en el cargo, que permitan exigir eficiencia y capacidad en la gestión, o se sigue mirando para otro lado a la hora de pasar gastos al Estado, o validando la práctica del “sobre” en negro para completar los ingresos de los funcionarios.   

Qué dice el proyecto: la nueva escala salarial de la planta política del gobierno

Según el proyecto de ley, el titular del Ejecutivo provincial  recibirá dos veces y media la remuneración asignada al Procurador General de la Provincia del Chubut, integrada exclusivamente por los rubros de ley: sueldo básico, dedicación funcional y suma fija”.

¿Qué significa esto? De acuerdo con la Acordada 4804/19, publicada el 30 de octubre último por el sitio oficial del Poder Judicial de la provincia, dichos conceptos implican los siguientes valores, tanto para el procurador como Ministros y defensor general: sueldo básico: $63.673,64. Dedicación funcional: $63.673,64. Suma fija: $96.595. Al multiplicarse por 2,5, la cifra bruta alcanza los 559.855 pesos, que sumado a zona desfavorable, supera los 568.000 pesos brutos; pero a partir de allí, con los descuentos de ley vinculados a seguridad social y ganancias, según revelaron fuentes de Hacienda a ADNSUR, el monto de bolsillo quedaría en los 354.000 pesos.

También los ministros, secretarios y subsecretarios quedan vinculados a la referencia del procurador general, lo que garantiza que cada vez que haya un acuerdo salarial en el sistema judicial, esto elevará automáticamente las erogaciones de la planta política del gobierno provincial.

Como el cargo de Gobernador se establece con valor índice 1, el Vicegobernador le corresponderá 0,75, es decir un 75% de la asignación bruta, que podría estimarse en 426.000 pesos sin descuentos. Los ministros, secretarios y presidentes de entes, 0,55, es decir alrededor de 367.000 pesos brutos; subsecretarios y jefe de Policía, 0,45 puntos, alrededor de 300.000 pesos sin descuentos; secretarios de ministros y de secretarios, 0,30; y secretarios de subsecretarios, 0,25.

¿Es mucho, poco, demasiado? Los resultados de la gestión próxima a comenzar, o más bien a renovarse, darán su veredicto.