La iniciativa que impulsa el gobierno nacional para incentivar la producción hidrocarburífera sigue provocando incertidumbre en la región, fundamentalmente porque el proyecto no ha sido presentado oficialmente ante el gobierno de Chubut ni tampoco hacia los representantes gremiales ni empresarios de la región. Aquí, 3 claves de la discusión que se dará el jueves por la tarde en Comodoro Rivadavia, a partir de la convocatoria del gobernador Mariano Arcioni para relevar las principales inquietudes del sector.

1) Incentivos. Por la información que maneja el sindicato conducido por Jorge Ávila y el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Martín Cerdá, a partir del anticipo de información que presentó la Secretaría de Energía de la Nación a los referentes gremiales a las provincias de la OFEPHI, el proyecto contempla mecanismos que apuntan a generar inversión en producción de petróleo y gas. Libre disponibilidad de divisas y la posibilidad de establecer contratos de exportación en firme, sin interrupciones a causa de la priorización del abastecimiento interno, forma parte del menú de opciones para inducir a explotar nuevos proyectos, además de regalías diferenciales, que pueden reducirse hasta la mitad para favorecer el desarrollo de proyectos nuevos.

2) Desequilibrios. Al tomarse criterios generales, sin especificación de las características de cada cuenca, el análisis preliminar genera preocupación porque la norma podría desequilibrar los programas de inversión de algunas operadoras. Las dudas se generan por ejemplo sobre cuáles son las curvas de producción que se tomarían como base para medir los volúmenes incrementales, lo que podría significar que para determinados proyectos en la cuenca San Jorge, el costo para sostener la producción sea más alto que el de trasladar el mismo monto hacia la cuenca Neuquina. 

Ese temor ha sido expresado por autoridades políticas y sindicales, de allí que se apunta a obtener la copia original del ante proyecto para poder despejar esas inquietudes y en todo caso, discutir posibles modificaciones. “Para calificar en el programa de incentivos en Chubut, una operadora tendría que sumar 3 perforadores más –se indicó desde una de las mesas de análisis-, con una inversión adicional de 150 millones de dólares por año: en las condiciones actuales es muy difícil; pero además ese mismo proyecto se podría trasladar a otra región, con menor esfuerzo y con una rentabilidad más alta, porque los cotos de producción en esa otra cuenca, como puede ser la Neuquina, son hoy más bajos”.

3) Información. Hay que tener presente que por ahora se trata de un proyecto y no de una ley ya aprobada. El primer punto del reclamo es para que el gobierno nacional socialice el proyecto con las provincias productoras y éstas puedan analizar si los temores planteados por un posible desequilibrio tienen bases sólidas y en ese caso, discutir para corregirlos.

Incluso en la cuenca San Jorge podría haber diferentes situaciones. Hay actores del sector que reconocen que la ley podría funcionar por ejemplo en Santa Cruz Norte, donde la operación de Sinopec, que tenía tan bajos registros en los últimos años, podría presentar volúmenes incrementales rápidamente a partir de la compra de esa concesión por parte de CGC. Como los incentivos aplican sobre la producción adicional, en ese caso la norma sería beneficiosa. Sin embargo, en Chubut, donde hay volúmenes de producción consolidados (aun con la baja del año pasado por la pandemia), el aumento de actividad sería sobre un punto de partida más alto, en el que para aumentar la producción se requiere de mayor esfuerzo sobre lo invertido efectivamente en los últimos años.

En ambos casos se suma un costo adicional: la creciente proporción de agua de formación, que supera hoy el 90 por ciento en toda la región. Ese tipo de especificidades geológicas es el que busca incorporarse a la discusión, para que la futura ley pueda también incentivar un aumento de actividad en San Jorge, en lugar de fomentar un re direccionamiento de inversiones, provocando –tal vez como un efecto colateral, no buscado- una fuerte inequidad a favor de Vaca Muerta.