Este instrumento 'mágico' mide la temperatura corporal, las funciones respiratorias y el ritmo cardíaco. La tecnología se pone al servicio de la NBA para salvar la temporada.

Su uso no será obligatorio, pero sí voluntario. Uno de los temas polémicos que le rodea es que maneja información privada de cada jugador, sobre todo en termínos de salud.

Todos esos datos estarán en posesión del club. Su mejor ventaja es que no es nada incómodo.