Un hecho insólito se vivió en las últimas horas en el fútbol de China, luego de que un millonario que recientemente había comprado un club local obligara al entrenador a poner a su hijo, que pesa 120 kilos, como titular.

Se trata del Zibo Cuju, de la 2da división, que va último en la tabla de posiciones. En base a los reportes locales He Shihua, como se conoce al nuevo dueño, salvó a la institución de la quiebra al adquirir la totalidad de su paquete accionario.

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Es por esto que aprovechó para darse algunos de los gustos más insólitos, y obligó al entrenador a poner a su hijo, quien no cuenta con el estado físico adecuado para la práctica profesional de fútbol, de titular. Adicionalmente, será quien deba patear todas y cada una de las pelotas paradas.

Como si fuera poco, decidió ingresar él mismo como suplente durante un partido, usando la camiseta número 10. Si bien no tocó la pelota se reveló que pese a sus 'caprichos' como presidente participa de los entrenamientos y mantiene buena relación con el resto de los jugadores.