CAPITAL FEDERAL - La inversión en educación que realizaron las provincias en el período 2015-2018 se redujo un 15,6%, pese a que recibieron 10 puntos más de recursos coparticipables como consecuencia del DNU que en el 2016 definió la devolución paulatina de estos fondos de la nación hacia las distintos jurisdicciones, según un estudio del Observatorio Argentinos por la Educación.

En ese mismo período, el gasto que realizó la Nación para educación también cayó un 18,2% en un contexto en el que "aproximadamente el 75% del presupuesto educativo corresponde a las provincias", mientras que sólo en el año 2015 se cumplió la meta de inversión establecida por la Ley de Educación Nacional, según el estudio elaborado en base a datos del Ministerio de Educación de la Nación.

Esto se dio en el marco del fallo de la Corte Suprema de Justicia que en noviembre del 2015 resolvió "la reasignación progresiva de 15 puntos porcentuales de la Coparticipación Federal de Impuestos, antes destinados a financiar la seguridad social, a la masa de recursos a distribuir entre Nación y las provincias", precisa el documento.

Alejandro Morduchowicz, especialista Líder en Educación del Banco Interamericano de Desarrollo, indicó que "durante los últimos años ha caído la inversión educativa en el país. Lo novedoso, esta vez, fue que los recursos de coparticipación –principal fuente de financiamiento sectorial– disminuyeron para el Estado nacional, pero crecieron para las provincias. Por lo tanto, estas habrían estado en condiciones de incrementar la asignación de recursos para educación".

Por su parte, Agustín Claus, especialista en Economía de la Educación de FLACSO, destacó que "en el federalismo fiscal-educativo argentino persiste una tensión irresuelta entre la nación y las provincias respecto a qué nivel de gobierno y qué tipo de recursos debe destinar cada uno para financiar la educación".

Y agregó que "la tensión entre la centralización de los recursos por la Nación y la descentralización de los gastos (Educación, Salud, etc.) en las provincias, requiere convocar a un debate respecto de la estructura del financiamiento educativo".

El estudio del Observatorio Argentinos por la Educación señala que si se toma en cuenta la cantidad de matrícula de cada provincia y su relación con el gasto público destinado a educación, de acuerdo a datos del 2017, La Rioja se coloca con el 22,6% como la provincia que realizó el menor esfuerzo financiero para el sector educativo.

A esta provincia le siguen Santiago del estero (23,8%), Formosa (24,4%), San Juan (25,7%), Catamarca (26,%) y Jujuy (26,9%).

En contraste, para el citado estudio el mayor esfuerzo financiero lo realizó la provincia de Buenos Aires (41,6%), seguida de Río Negro (35,3%), Corrientes (33,2%), Salta (33,0%), Chaco (33,0%) y Neuquén (32,4%).

Si se toma en cuenta el período 2005-2018, las jurisdicciones donde la inversión en educación creció por debajo de la evolución de los recursos coparticipables son la Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Jujuy, Santa Fe y Santiago del Estero.

En el otro extremo, en Santa Cruz, Misiones, Salta, San Juan, La Pampa y San Luis la inversión educativa "tuvo un incremento significativamente mayor al de los recursos provenientes de la coparticipación federal".

Las provincias con el menor gasto por alumno, son Santiago del Estero, Córdoba y Misiones. El mayor gasto por alumno aparece en Tierra del Fuego, seguida de Neuquén y Ciudad de Buenos Aires.

El estudio del Observatorio Argentinos por la Educación dice, además, que la provincia de Santiago del Estero tiene "tanto bajos niveles de esfuerzo financiero como de gasto por alumno" y allí la inversión en educación "creció por debajo de la evolución de los recursos coparticipables".