En España, Murcia, el dueño de una casa que fue tomada el sábado decidió no acudir a la policía y hacer justicia por mano propia: acompañado por dos amigos y armado con barras de hierro y otros objetos, decidió entrar a la propiedad y desalojar por la fuerza a los okupas.

Todo comenzó cuando un sujeto llamado Víctor volvía de la plaza con su esposa e hija, según contó Antena 3. Allí el hombre intentó entrar a su casa y se dio cuenta de que la llave no entraba por la cerradura. Según contó el hombre, al ver la tristeza de su mujer y de la niña, decidió dejarlas en lo de un familiar y le pidió a dos de sus amigos que lo ayudaran a desalojar a esa gente.

Toda la escena quedó registrada en un video que se viralizó en las últimas horas y que muestra cómo los tres hombres ingresan a la casa armados con palos y logran echar a los integrantes de la familia que se había metido en la propiedad. Estos últimos argumentaron que decidieron meterse en la vivienda porque pensaban que era de un banco.

"Ya me conozco un poco las consecuencias de una okupación de este estilo", afirmó Víctor, quien reveló que ya estuvo cinco años en un litigio judicial para echar a los okupas de otra casa.

Tweet de Fabián M. Vázquez

Por otro lado, el hombre admitió que las formas que utilizó para recuperar la propiedad no fueron las adecuadas. "No es correcto cómo actuamos, entrar intimidando. Los okupas al principio no se mostraron cooperativos, pero luego sí. Nosotros los dejamos recoger sus pertenencias, lo recogieron todo y salieron", relató.

En el mismo sentido, lamentó que en la familia desalojada hubiera niños, uno de los cuales terminó llorando. "Antes de que ese niño llorase, mi hija también lloró. Y si tiene que llorar alguien, que sea el okupa y no el propietario. El okupa tiene todos los derechos y los propietarios ninguno", concluyó.

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