DINAMARCA - El mar se tiñe de rojo después que litros y litros de sangre de ballenas y delfines muertos se acumule en la playa. Los cadáveres de cetáceose acumulan en la orillas. Y cientos de personas destripan a los animales. Una imagen brutal que forma parte de una tradición popular que se celebra cada año.

El ritual centenario se ha vuelto a celebrar esta semana en la bahía de Torshavn, la capital de las Islas Feroe, un archipiélago independiente que pertenece al Reino de Dinamarca.

Este año cerca de 250 ballenas y delfines han sido aniquilados. Se celebra cada año en esta época porqué es cuando estas especies migran hacia el norte antes que llegue el verano. La matanza tiene como finalidad comercializar su carne

Páll Nolsøe, portavoz del gobierno de las Islas Feroe declaró en el diario britanico Metro que “aunque la visión es dramática para los forasteros, la carne y grasa de ballena son una parte muy valiosa de la dieta nacional en las Islas Feroe”.

Para poder capturar a los animales primero se les empuja hacia la costa desde los barcos para después clavarles unos arpones en el cuello y romperles así la espina dorsal. Tras su muerte, los cuerpos son arrastrados a la orilla utilizando anzuelos que se clavan en su carne.

La caza de cetáceos está regulada por la legislación de las Islas Feroe, incluyendo los métodos utilizados para su muerte. Desde las islas, defienden esta práctica alegando que forma parte de su sustento.

”Cada ballena proporciona a las comunidades varios cientos de kilos de carne y grasa, carne que de otra manera debería importarse del extranjero. Además, se ha reconocido internacionalmente que las capturas de cetáceos en las Islas Feroe son totalmente sostenibles”, explica Nolsøe.

Las imágenes de esta tradición han dado la vuelta al mundo debido al impacto que causa ver un mar teñido de sangre de delfines y ballenas. A raíz de estas imágenes, muchas organizaciones animalistas han iniciado campañas para intentar prohibir esta práctica.

A través de las redes sociales, la campaña de voluntarios Blue Planet Society ha denunciado la matanza. La organización la tilda de “ataque brutal y cruel”, y además asegura que “cerca de 500 cetáceos ya han sido asesinados para ser consumidos en estas islas desde principios de 2019”. Hasta ahora, más de 260.000 personas han firmado ya su petición online para prohibir la caza de delfines ballenas en Japón y las Islas Feroe.

Pero, además del impacto visual que crea esta cacería está causando estragos en la salud de los habitantes de las Islas Feroe. El Dr. Pál Weihe, jefe del Departamento de Medicina Ocupacional y Salud Pública de las Islas Feroe, tras una investigación, cree que los aldeanos están consumiendo altos niveles de mercurio y policlorobifenilos a través de la carne de ballena contaminada. El Dr. Weihe descubrió que los bebés nacidos con altos niveles de mercurio en la sangre estaban relacionados con la cantidad de carne de ballena que sus madres habían comido.