URUGUAY (ADNSUR) - El ex presidente Uruguayo José Mujica siempre ha sido fuente de consulta y una voz más que autorizada a la hora de hablar de política en la región, y esta vez, se refirió a la Argentina como un país enfermo de "odio".

“La Argentina tiene una enfermedad muy grave: el odio en la perspectiva política y social”, aseguró 'Pepe' en su columna semanal en el programa de radio de Gustavo Sylvestre en Radio 10.

De esta manera el ex mandatario calificó a los conflictos que dividen a la oposición y al oficialismo argentinos en la trístemente célebre 'grieta'.

“Es demasiado crudo [el odio] y corta de entrada toda posibilidad de intercambio de diálogo”, reflexionó.

En ese sentido, Mujica advirtió que "las sociedades modernas son inmensamente complejas y cada vez lo van a ser más", y que "lo que supone que es inevitable que en una sociedad contemporánea haya puntos de vista diversos, desacuerdos, diferencias de percepciones. Esa idea de un mundo pintado de perfecto no existe, es una quimera”.

“Aparecen movimientos radicalizados en distintas esquinas de la sociedad, colocando una causa particular como el centro del universo; una causa que puede ser muy importante, pero en el centro del universo está la lucha por la vida, que es el valor más cotidiano y más trascendente. Y sin embargo nos olvidamos de eso”, agregó.

Una de las preguntas planteadas por el conductor del programa fue cómo superar ese 'odio' del que hacía referencia.

“Hay que tener una tolerancia intelectual que determine conductas donde se pueda acordar y discrepar, altura para evitar la ofensa gratuita”, contestó Mujica.

“Hoy la Argentina duele. Cuando uno la ve de lejos, duele porque hay un odio muy fuerte, lo que hace que no se garantice ninguna salida”, opinó además previo a apuntar a los funcionarios nacionales.

“A los actores políticos parecería a veces que ese medio ambiente [de odio] que se ha creado también los arrastra a ellos. La pandemia en lugar de aminorarlo, lo ha multiplicado. El odio y el amor son ciegos, pero tienen una sustancial diferencia: el amor es creador, el odio destruye hacia afuera y hacia adentro. Es un arma de doble filo”.

Y cerró: “La naturaleza nos colocó los ojos hacia adelante. Hacia atrás puede haber recuerdos buenos y malos, pero hay cuentas que no se van a cobrar nunca. El problema es la esperanza hacia el mañana porque lo más importante es lo que vendrá, no lo que fue”.