ESQUEL (ADNSUR) - El aterrizaje de un avión privado en esta ciudad con pasajeros  y una carga que habría tenido como destinatario al conductor Marcelo Tinelli -quien pasa la cuarentena en un campo ubicado en inmediaciones de la localidad cordillerana- abrió una investigación judicial que involucraría al conductor televisivo y presidente de San Lorenzo.

El viernes último, movimientos en el campo de Tinelli hicieron suponer que el conductor había abandonado la ciudad. Sin embargo, fuentes oficiales confirmaron al medio Radio 3 Cadena Patagónica, que en realidad el casero del campo donde se encuentra pasando en cuarentena Tinelli junto a su familia solicitó en la portada de acceso ir al aeropuerto, desde donde habría regresado con una valija.

Este hecho causó repercusión debido a que no tendrían que haber vuelos de este tipo según las restricciones de la cuarentena, con la excepción de los vuelos sanitarios o de repatriación que se organizan en consenso con los municipios y el gobierno provincial.

Según fuentes allegadas al aeropuerto de Esquel, se pidió pista para brindar servicio a una aeronave que habría partido desde Santa Cruz, con 11 personas a bordo. Cuando las autoridades aeroportuarias aprestaron la atención de la escala técnica, no hubo reaprovisionamiento de combustible y ninguno de ellos descendió del avión.

De esta manera, el vuelo continuó su viaje rumbo al norte del país. Previo a eso, se bajó misteriosamente una valija dirigida al popular conductor de El Trece.

Por este motivo, las autoridades del aeropuerto Brigadier Parodi dieron aviso a la Justicia Federal ante una evidente acción que violaría la cuarentena, dejando el expediente en manos del juez Guido Sebastián Otranto.

Entre las actividades afines que podrían remotamente estar relacionadas con esta maniobra realizada en el aeropuerto cordillerano y que están exceptuadas del cumplimiento del DNU presidencial de ‘aislamiento social, preventivo y obligatorio’ y de la prohibición de circular”, se pueden mencionar: Operación de aeropuertos, operaciones de garages y estacionamientos con dotaciones mínimas, personal de salud, fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, actividad migratoria, servicio meteorológico nacional, bomberos y control de tráfico aéreo. Además de los servicios postales y de distribución de paquetería.

Respecto a esta última, son varias las empresas que llegan a Esquel brindando sus servicios con absoluta normalidad, aunque con las demoras consabidas en la atención al público que se da para resguardar el distanciamiento social. Está en manos del juez federal de Esquel determinar si existió o no una irregularidad de parte de la tripulación o del propio Tinelli, quien solicitó el servicio bajo esta modalidad poco ortodoxa.