MISIONES (ADNSUR) -  El cuerpo de un bebé de cuatro meses enterrado fue hallado a orillas del arroyo El Barrero. La madre de la víctima culpó a su pareja y dijo dónde habían enterrado el cuerpo. Los dos están detenidos y la Justicia investiga un homicidio agravado por el vínculo.

 

 

Con el avance de la investigación, salió a la luz el contexto de maltrato, abuso, amenazas y más muertes que lo rodeó durante sus pocos días de vida.  “Nació el 19 de septiembre y era re sanito. En las fotos se ve que era un bebé grandote, gordito. Era hermoso. Acá era el mimado de todos”, dijo a El Territorio María, una de las tías del bebé asesinado.

Tanto ella como Vilma, otra tía de la víctima, repitieron la versión que en las últimas horas escucharon de boca de su propia hermana, ahora detenida por el hecho, y apuntaron contra el hombre con el que estaba en pareja: “Ellos estuvieron juntos mucho tiempo, pero en el medio se separaban porque él la maltrataba mucho. Aparte la amenazaba para que esté con él. Incluso cuando el bebé tenía poco menos de un mes ella lo denunció; por eso él estaba con prohibición de acercamiento. Igual la convenció para irse con él, capaz con amenazas”, relató.

También manifestaron - según publica TN - que en el barrio circulan versiones que indican que su hermana ya tuvo otros hijos, de los cuales nadie conoce su paradero. “Sobre el primer hijo que tuvo contó que él (por el mismo acusado) le mató; pero él, en cambio, dijo que vendieron esa criatura. En esa época vivían por Corrientes. Después de eso ella se fue a Buenos Aires. Al tiempo que volvió quedó embarazada y un día apareció sin panza. Le preguntamos y dijo que había perdido la criatura porque él le dio una paliza”, detalló María.

Finalmente, cuando la policía de Misiones buscaba al bebé cuya desaparición habían denunciado los vecinos, fue la madre la que confesó ante sus hermanas lo que realmente había ocurrido con él. “Ella se arrodilló y pidió perdón, que ella no pudo hacer nada para salvar a su hijo. Contó que el bebé estaba inquieto, le empezó a dar la teta y Oscar agarró la cabeza del bebé con las dos manos, le estiró para arriba y le tiró al piso. Desesperada, ella le alzó y le mojó la cabecita en el arroyo, pero el bebé no respiraba. Solo le sangraba la nariz”, dijo.

Según lo que habría relatado su hermana, agregó que “ahí nomás él le dijo que había que enterrar el bebé, hizo un pocito con el machete y le puso ahí. Dice que después tapó y zapateó sobre la tierra para aplanar bien el lugar, como si hubiera enterrado un perro muerto”.