COMODORO RIVADAVIA  (ADNSUR) - La fiscal de esta ciudad, Camila Banfi,  negó en declaraciones al diario Crónica los apremios que M.F. –una testigo de identidad reservada- denunció para testificar en contra de los condenados por el crimen de Anahí Copa, quien murió de una bala perdida cuando tenía su bebé en brazos. La testigo salió a retractarse de su declaración 11 meses después de la condena a los dos imputados, lo que disparó además los cuestionamientos de la madre de la víctima.

Banfi  recordó que la joven que declaró contra los dos condenados por el crimen ingresó al programa de testigos de identidad reservada.  La fiscal aseguró que denunciar apremios “es de una gravedad extrema, porque está vulnerando todo un plan como es el de testigos de identidad reservada”.

La fiscal llevó adelante la acusación que terminó en condena a prisión de 11 años para Diego Serrano y 13 años para Rodrigo Soto, tras haber sido encontrados penalmente responsables del homicidio agravado de Tamara Anahí Copa.

En diálogo con Crónica, la fiscal explicó que la joven que declaró en el marco de la investigación ingresó al programa de protección de testigos que se hace a través del Ministerio de Gobierno de la provincia.

“El plan lo lleva adelante la Sra. María Suquía que es quien tramita el expediente, y se hace con todos los testigos de causas complicadas. En el caso de M.F. cuando vino a la Fiscalía me dijo que quería declarar pero que tenía miedo (ella vivía con los Nieves porque es pareja de uno de ellos) entonces la introdujimos en el plan de testigos protegidos y la provincia le comenzó a pagar una ayuda económica”.

Agregó que “está todo documentado para quien quiera venir y pasarle vista. Esa ayuda tiene un límite y un día se termina, no es una ayuda que se da de por vida. Ese dinero, que es un monto muy bajo, lo recibe a través del Banco de Chubut de parte del Gobierno, hay una ley que la nombra testigo y establece la ayuda habitacional, no es algo de lo que podamos disponer directamente”.

A SARMIENTO

En cuanto a la promesa de una vivienda, Banfi dijo que “ella se tenía que ir de Comodoro entonces hicimos un pedido a la provincia. Cuando M.F. vino a verme estaba muy mal con su pareja y quería declarar y necesitaba que se la ayude”.

Agregó que “salió la posibilidad de ayuda para que vaya a Sarmiento, en una casa que el gobierno provincial le alquilaba. Fue, pero al poco tiempo decidió que no quería estar allí y volvió a vivir en la calle Código 555 con su marido. Le explicamos que no había posibilidad de conseguir una vivienda en Comodoro, como ella quería”.

Según relató Banfi, “le dijimos que iba a tener que hacer un trámite como cualquier otro vecino, pero nunca trajo sus papeles. Le advertimos que hasta acá llegamos, que los trámites los tenía que hacer ella. La realidad es que a partir de eso desapareció por varios meses, no venía, aunque me mandaba mensajes a cualquier hora y en todos los casos la remití con la trabajadora social. No obstante la ayuda se la vamos a renovar por seis meses más, porque ella sigue siendo una testigo protegida y lo hacemos así cuando el testigo está mal, como en este caso. Pero la provincia se demoró en depositarle 3 días, entonces salió a hacer este escándalo”.

La fiscal lamentó el accionar de M.F., “porque se pone en una posición de total vulnerabilidad, con esas aseveraciones de que fue a mentir al juicio, con respecto a las familias de los condenados. Me preocupa su seguridad y cómo vamos a seguir con el plan de testigo de identidad reservada”.