CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Los centros de guardia estaban preparados, como siempre sucede en esta época. Pero la bienvenida del nuevo año dejó menos heridos por pirotecnia que en otros calendarios y un récord inédito en casi cuatro décadas: el Hospital de Quemados no registró heridos desde la tarde de ayer hasta la madrugada de hoy, por primera vez desde hace, al menos, 38 años, según informó Eduardo Strusi, el jefe de guardia del hospital porteño, en el barrio de Caballito.

"Por primera vez en los 38 años que llevo como jefe de guardia, no tuvimos que atender heridos", explicó Strusi a la prensa en la puerta del hospital, sobre la avenida Pedro Goyena. "Por el momento no hubo heridos por pirotecnia. No recuerdo un registro así en otros años, y esto es gracias a las nuevas leyes y la concientización de la sociedad", confirmó también el médico de guardia Martín Rapetti.

El dato actual es inédito. El año pasado, el número de afectados había llegado a los 13 heridos, y para los especialistas de ese centro asistencial había sido para esa fecha una buena noticia. También hubo años en que la guardia del hospital colapsó, y más de 100 personas tuvieron que ser atendidas en las noches de Navidad o Año Nuevo, según los registros.

Los profesionales de la salud coincidieron en que la baja en los registros de heridos durante estas Fiestas tiene que ver con la difusión de las campañas de concientización para evitar la compra y el uso de pirotecnia, que la gente comparte a través de las redes sociales y que, en algunos casos, se viralizaron rápidamente. Como un video que cuenta cómo afecta la pirotecnia a chicos con trastornos del espectro autista (TEA), impulsado por la Asociación de Padres de Niños Autistas (Apadea), autores de la campaña Pirotecnia Cero, para que cada vez más lugares del país prohíban el uso de petardos y cañitas voladoras durante las Fiestas.

"Los estruendos pueden afectar especialmente a las personas con hipersensibilidad, como por ejemplo quienes tienen TEA. En ocasiones, sostienen que las Fiestas son eventos de sufrimiento y soledad, en vez de ser una época de alegría. Las personas con TEA tienen una sensibilidad exacerbada a los ruidos y las explosiones de los fuegos de artificio provocan en ellos reacciones desmedidas de angustia, y hasta ataques de pánico", indicaron desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

Además del Hospital de Quemados, el Instituto oftalmológico Pedro Lagleyze, y el Hospital Santa Lucía, son los centros que mayor cantidad de pacientes reciben durante los días posteriores a los fetejos. Según confirmó a La Nación la jefa de guardia del Lagleyze, Cecilia Cabrero, un total de ocho personas fueron atendidas esta mañana. "Seis de esos pacientes son menores, que tienen entre uno y cuatro años, y tres están esperando el turno de cirugía", agregó la médica. Los otros dos son adultos, y no presentaron heridas de gravedad. En referencia con el festejo de Navidad, en Año Nuevo los casos siempre aumentan. Pero en relación con el año pasado, Cabrera coincidió en que la cantidad de heridos es menor. Aunque no descartó que puedan llegar nuevos pacientes en las próximas horas.

En el Hospital Santa Lucía, al menos 21 personas resultaron heridas y tuvieron que ser atendidas esta madrugada, también por el uso de pirotecnia. Once pacientes son menores de 15 años y solo un adulto se encuentra en grave estado, informó esta mañana el encargado de guardia a la agencia Télam, José González del Cerro.

"El porcentaje de niños heridos relacionados con las fiestas siempre se mantiene en un 50 por ciento. De los 21 lesionados, 11 son menores de 15 y un adulto grave por herida en párpado", indicó Del Cerro desde la guardia del centro, ubicado en San Juan 2020, en el barrio porteño de San Cristóbal.