INGLATERRA - Glen Pinnion paseaba con su perro por las calles de Leeds. Él le lanzaba un palo, el animal corría a buscarlo y se lo traía. Pero en un momento, el Bull Terrier Inglés regresó con un juguete sexual en su boca y avergonzó a su dueño.

El hecho ocurrió justo en la puerta de un bar, lo que empeoró la situación para Pinnion que relató cómo sucedió: “Había un grupo de muchachos tomando una bebida afuera. Empezaron a reír y señalar. Miré de cerca y me di cuenta de que no era un palo sino un gran pene grande y flexible. Y él no lo dejaba, así que comencé a correr para llegar a casa lo más rápido posible”.

Una vez que llegaron al hogar, el hombre intentó quitar este juguete sexual de la boca de su mascota pero tomó algunos recaudos: “Él continuaba masticándolo y no lo soltaba. Conseguí un par de bolsas, las puse sobre mis manos y traté de sacarlo de su boca. No quería eso este en mi casa”, aseguró Glen al medio británico The Sun.

“Después de algunos intentos, soltó su agarre y lo dejó caer. Fue tan vergonzoso”, dijo el hombre de 44 años.

Fuente: Radio Mitre