COMODORO RIVADAVIA (ANDSUR) - “El viajar es un placer” dice la canción infantil que suelen entonar los chicos, y este año, en plena pandemia, parece serlo aún más. Sin embargo, eso no significa que sea posible.

Por estos días, en la semana de la apertura del turismo comarcal, es una incertidumbre saber cómo se podrá viajar este verano. Por el momento el tránsito turístico entre provincias está prohibido, también entre ciudades, y entre comarcas pese a estar autorizado hay trabas que hacen imposible viajar a localidades como Sarmiento, Río Senguer y Camarones. Los intendentes optaron por tratar de evitar un brote masivo de coronavirus  antes que habilitar el turismo. El tiempo dirá.

Frente a este panorama, los habitantes de Comodoro y Rada Tilly ya analizan cómo vacacionar este verano. Las opciones son varias: cancelar las vacaciones e invertir en la casa o un auto, esperar hasta mediados de año con la expectativa que el resultado de la vacuna sea favorable, o vacacionar en la zona, siendo Rada Tilly la vedette al momento de pensar en playa y en verde.

 

La gente busca estar cerca del mar para disfrutar los días de verano.La gente busca estar cerca del mar para disfrutar los días de verano.
La gente busca estar cerca del mar para disfrutar los días de verano.

 

INTERÉS POR LAS CABAÑAS

Nery Delgado es propietario de un complejo de bungalows que funciona en Rada Tilly y en diálogo con ADNSUR, admite que este año todo se dio este llamativo fenómeno. “Nosotros veníamos de atrás de trabajar con gente que venía de vacaciones de Río Grande, Río Gallegos, que hacía dos noches acá y seguía para Puerto Madryn, Las Grutas o Córdoba, pero eso se cortó, no existe más. Entonces, ahora viene la gente de Comodoro que no se puede ir a ningún lado y nos dice ‘quiero 15 días, 20 días o un mes en Rada Tilly’. Pasamos a eso”.

Nery que hace 10 años está en el rubro asegura que es muy diferente trabajar con estadías tan largas que con viajantes de paso, y por varios motivos. “Uno son los costos, después porque cuando iniciamos el proyecto lo pensamos para gente que estuviera de paso, entonces no estamos acostumbrados a trabajar con estadías tan largas. Por ejemplo si vos venís a estar dos noches no te interesa si la heladera viene con frezeer o si el paclar no es tan amplio”, ejemplifica.

 

 

EN BÚSQUEDA DE UNA CASA DE VERANO

Lo que cuenta Nery es una tendencia que sucede en diferentes alojamientos de la zona. Hace un mes comenzaron a sonar con más frecuencia los teléfonos, principalmente consultas. En su caso admite que todavía no cerró ninguna operación, pero si otros colegas de Rada Tilly recibirán a vecinos de Comodoro que vendrán por unos días de vacaciones a la villa, ubicada a solo 15 kilómetros. Cosas de pandemia.

Ante la demanda también se da otro fenómeno: el alquiler de casas por parte de propietarios que decidieron poner en arriendo sus viviendas y aprovechar la temporada. “Hay mucha gente de Rada Tilly que tienen dos casas y se van a amontonar en una para alquilar la otra porque es mucha la demanda”, dice Nery, propietario de Coirón bungalows.

Georgina Curto coincide con él. En su caso se dedica al rubro inmobiliario tradicional, pero este año le llamó la atención la cantidad de consultas que recibió sobre alquileres temporarios en la villa

“Yo no trabajo por temporada, pero la gente que está consultando es toda de acá; gente de Comodoro que está en un departamento y que quiere venir a la villa para tener una casa, un patio y estar cerca de la playa, nada más que eso”, explicó la propietaria de Curto Propiedades a ADNSUR.

Georgina asegura que no todo es color de rosas. Uno de los inconvenientes de la zona es el valor en que se cotizan estos alquileres temporarios, muchos de ellos con varios dormitorios y pileta incluida. Sin embargo, el fenómeno tiene una explicación. “La gente deja su casa, se van a una más pequeña y con ese dinero se hacen la temporada. Esto se venía haciendo desde hace unos años, pero nunca a valores tan altos. Siempre fue en peso, pero ahora todo es a valor dólar, como pasa en los countries en Buenos Aires o en la costa atlántica, pero es un fenómeno de la pandemia porque la gente no sabe si va a viajar tanto”, asegura.

En paralelo con esta tendencia, Georgina, asegura que también aumentó la demanda de alquileres. La gente busca principalmente tener un patio, pero no hay oferta, la demanda ocupó todo. 

EL BOOM DE LAS PISCINAS

Lo que también aumentó en la zona fue la construcción de piletas de natación domiciliarias. Fabián Suárez, el ex secretario de Ambiente de Comodoro, en la actualidad está abocado al tratamiento de esos espacios recreativos y deportivos, y asegura que en los últimos meses aumentó considerablemente la demanda para poner en orden la piscina o bien por nuevas instalaciones.

“El tema de las piletas viene creciendo hace muchos años”, dice Suárez. “Todos los años crece porque la gente busca más espacios de confort en los domicilios. Esa es una tendencia mundial que se viene asentando cada año. De hecho hoy en Buenos Aires se están construyendo departamentos con piletas adentro donde la superficie lo permite. Así como antes no era normal tener quincho y ahora lo tiene todo el mundo con la pileta es igual, y en pandemia también creció por dos motivos: la gente cómo no va a viajar va a gastar la plata que no usará en la casa; y por otro lado el tema del dólar porque te cotizan a dólar oficial pero la gente suele vender sus dólares al blue. Un proveedor de calderas me dijo que en dos meses vendió la venta anual para que te des una idea”, explicó.

A pesar de este crecimiento, Súarez, quien es operador certificado en instalaciones acuáticas de la National Swimming Pool Foundation de Estados Unidos, advierte que hay que tener ciertos cuidados al momento de instalar una piscina; aspectos que no suele tener en cuenta la gente cuando realiza su compra.

En definitiva una pileta es un baño público y la salubridad de esa agua te garantiza que no haya enfermedades, por eso hay que tener en cuenta la instalación del agua. La pileta tiene el efecto de hacer deporte y placer, pero tiene algunas cuestiones de responsabilidad para que vos no te enfermés porque si no la conectas adecuadamente podés dañar las bombas, las calderas o podés oxidar las partes mecánicas de la pileta y entran en juego otros aspectos de la química del agua", explica.

Y agrega: "Lo que siempre recomendamos es mantener el agua adecuadamente para que el gasto de agua sea el mínimo. Hay que tener en cuenta que gasta más una pelopincho que no tiene sistema de filtrados que una pileta de 60 mil litros, pero para eso hay que tener en cuenta algunas cosas”. 

 

 

Suárez explica que a esas cuestiones se suma el riesgo que significa tener una pileta en casa, cosas que la gente no suele tener en cuenta y que muchos vendedores de pileta tampoco suelen hacer hincapié. 

“Son muchas cosas que hay que tener en cuenta. A la pileta no se le puede poner cualquier cloro, cualquier ácido, tienen que ser regulados por Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología). Hay gente que le pone productos que consiguen en ferretería, pero todo lo no controlado es más barato, y nosotros estamos siempre detrás de la calidad y tiene su costo. Además hay que tener en cuenta que equipo se coloca, porque vos no podés poner cualquier filtro, cualquier bomba para una pileta. Todo eso tiene un cálculo hidráulico. Entonces si vos mantenés bien el agua el desperdicio y la cantidad de agua que vos tirás es muy poco”, indicó.

Al parecer todo indica que este verano las vacaciones serán muy diferentes. La última semana, operadores turísticos reconocieron a esta columna que casi no hay reservas para diciembre y que muchos apuestan a enero y febrero, cuando ya estaría habilitado el turismo nacional. 

Sin embargo, todos se hacen la misma pregunta: qué pasará si te contagias en el viaje, si imponen restricciones en las ciudades por el aumento de casos, y si vale la pena arriesgarse en momentos donde todo es incierto. Por esa razón, muchos creen que la vedette del verano será la propia zona o incluso la misma provincia, donde por lo menos las distancias son más cortas y la atención sanitaria está garantizada.