COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Esta ley fue inspirada por la gran inmigración rusa en la Argentina del siglo XIX, y en la superstición de que el séptimo hijo varón de una familia podía convertirse en hombre lobo y la séptima hija mujer en bruja. En la Rusia de los zares, se otorgaba el padrinazgo imperial que daba una protección mágica contra estos males y evitaba que los niños fueran abandonados.  

En 1907 Enrique Brost y Apolonia Holmann una pareja de rusos inmigrantes, dan a luz a José Brost, su séptimo hijo varón y envían una carta al entonces Presidente José Figueroa Alcorta para que lo apadrinara. Allí comienza la tradición que además le otorgaba al ahijado una beca asistencial para contribuir con su educación y alimentación. El 28 de septiembre de 1974 María Estela Martínez de Perón convierte esta tradición en ley.

En la actualidad esta ley garantiza el padrinazgo del Presidente de la Nación en funciones al momento del nacimiento del séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una prole del mismo sexo. Los padres de Josue Mansilla deberán solicitar el padrinazgo enviando una nota a la Secretaría General de la Presidencia.

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