RAWSON (ADNSUR) - Los familiares de los ocho tripulantes de la embarcación pesquera que se hundió el año pasado a la altura de Punta Tombo, marcharon este miércoles en Rawson para volver pedir la autorización para que un grupo de buzos rescate los cuerpos en las aguas del Mar Argentino.

A más de un año de la tragedia, se amplificó el lema "Que bajen los buzos", con el que los allegados de los tripulantes exigieron durante los últimos doce meses que se investiguen las causas de la tragedia y que sean rescatados los restos de las víctimas.

También se insistió en el pedido de mejores condiciones laborales y medidas de seguridad para los barcos que forman parte de la flota pesquera.

El Rigel, un buque de más de 50 años de antigüedad y 27 metros de largo, zarpó el 5 de junio de 2018 del puerto marplatense y desapareció cuatro días después frente a las costas de Chubut, mientras participaba en la campaña del langostino.

Tras el naufragio, los familiares denunciaron irregularidades en las medidas de seguridad y reclamaron que fueran investigadas las causas del siniestro.

Durante las primeras horas de búsqueda, otro buque de la flota marplatense, el José Américo, recuperó el cadáver del capitán del Rigel, Salvador Taliercio (46), pero los restos de los otros ocho tripulantes nunca aparecieron. 

Tres semanas después del naufragio, el barco oceanográfico Víctor Angelescu localizó el casco hundido a 93 metros de profundidad a la altura de la localidad chubutense de Punta Tombo, y desde entonces los familiares reclamaron que los restos hallados fueran inspeccionados con buzos para intentar recuperar los cuerpos.