COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Celia Guerreiro nació en Portugal y cuando era chica se vino a vivir a Comodoro Rivadavia junto a su familia. Kilómetro 5 fue su patio y aún recuerda que a los 17 años encontró un trabajo en “Comodoro” y durante 10 días subió al tren en la ex estación Talleres, uno de los puntos por donde pasaba la línea ferroviaria que unía Sarmiento con esta ciudad.

Celia lo cuenta y la emoción se refleja en sus ojos. También cuando dice lo importante que sería que la ex estación vuelva a funcionar como “Biblioteca Popular Presidente Ortiz”, tal como sucedió hasta hace casi dos décadas, y tal como se pretende hacer ahora, en un intento de reabrir ese histórico espacio.

La ex estación Talleres forma parte del Patrimonio Histórico de Comodoro Rivadavia y hasta principios de la década del 2000 funcionó como biblioteca del barrio. Pero un día el encargado bajó la persiana y nunca más se pudo volver a abrir.

Cuentan los vecinos que en algún momento fue utilizada como casa, y todo terminó en una causa judicial y la recuperación del edificio por parte del Ejecutivo en 2007. Ahora todo se volvería a abrír como biblioteca.

 

Celia vivió toda su vida en kilómetro 5 y recuerda cómo eran aquellas tarde de tren para viajar a "Comodoro".Celia vivió toda su vida en kilómetro 5 y recuerda cómo eran aquellas tarde de tren para viajar a "Comodoro".
Celia vivió toda su vida en kilómetro 5 y recuerda cómo eran aquellas tarde de tren para viajar a "Comodoro".

 

LA REAPERTURA DE UN ESPACIO

Este viernes autoridades municipales visitaron el espacio con el objetivo de darle vida a ese histórico edificio, donde hoy solo queda una antigua caja fuerte que los vecinos aseguran que nunca se abrió. El resto del mobiliario original estaría guardado en un depósito. 

Los funcionarios recorrieron esas pequeñas habitaciones antiguas con pisos de madera y techo de chapa y cuando salieron le confirmaron a Lía Navarro, integrante de la asociación Detrás del Puente, que comenzarán a trabajar para la recuperar del espacio.

Según se informó, está previsto que en los próximos días comiencen a realizarse trabajos para reparar las instalaciones y acondicionarlo. El objetivo sería abrirlo en diciembre y que el 5 vuelva a tener este espacio de contención y consulta.

“La verdad que estamos contentos porque hay este un lugar muy sentido por todo el barrio. Todavía se añora cuando la biblioteca estaba abierta y no era solo un lugar de encuentro de chicos y escolares que necesitaban alguna información sino también de los jubilados, un espacio social muy importante”, contó Lía a ADNSUR, quien recordó que en su momento “la biblioteca funcionaba muy bien, tenía una sala de computación y se daban clases de talleres”.

 

Integrantes de Detrás del PuenteIntegrantes de Detrás del Puente
Integrantes de Detrás del Puente

 

MUCHO MÁS QUE UNA ESTACIÓN

La ex estación Talleres, que está ubicada sobre la antigua calle San Martín, conectaba con los talleres del Ferrocarril, donde hoy funcionan dependencias municipales. Celia la recuerda como un lugar donde circulaba muchísima gente que viajaba desde los kilómetros a “Comodoro”, como en esa época ellos llamaban a la población que hoy le da forma al centro de la ciudad.

La mujer con palabras rememora el viaje desde la Estación principal, hoy el Museo Ferroportuario, su paso por Kilómetro 3 y su llegada a Kilómetro 8, donde se desviaba para llegar al Hospital.

El tren recorría un total de 208 kilómetros pasando por Diadema, Escalante, Pampa del Castillo, Holdich, Cañadón Lagarto, Kilómetro 117, Valle Hermoso, Parada Km 162, Colhué Huapi y Colonia Sarmiento.  

 “Era muy importante. Llevaba productos desde los barrios a Sarmiento y después traía productos frescos: leche, huevo, de todo”, recordó Celia. Y tenía razón la línea ferroviaria llegó a transportar 431.187 pasajeros durante todo 1945, según indica el libro “Km5. Barrios Patagónicos con memoria petrolera y ferroviaria”, compilado por los investigadores Graciela Ciselli y Adrián Duplatt.

La estación funcionó hasta el ocaso del tren en diciembre de 1978. Luego solo quedó el kiosco de “Roblerito, un diariero que hoy le da nombre a un boulevard del barrio. Años más tarde ese local fue una pescadería.

En la actualidad el edificio también forma parte del circuito de Turistas por un Día, un programa municipal que busca darle valor al patrimonio histórico y fomentar la promoción entre los habitantes de la ciudad y quienes visitan la urbe.

Lía asegura que Kilómetro 5 es uno de los barrios más visitados durante el verano, cuando funciona el programa, y admite que “a pesar de que a todos los bienes patrimoniales les falta mantenimiento se ve que tiene cierta atracción”.

Es que para ella Kilómetro 5 es un punto central en la historia de Comodoro Rivadavia. Sus antecedentes también lo dicen. Allí vivieron ferroviarios e ypefeanos, hubo cine, una Anonima cuando todavía se llamaba Lausen, está la casa del ingeniero José Fuchs, el mástil histórico instalado a fines de la década del 30, los talleres del ferrocarril, el antiguo lanchón que hace un tiempo fue incendiado, la primera usina eléctrica del barrio, la casa de bombas y lo que queda de las antiguas pasarelas. Sin duda un tesoro arquitectónico industrial en el centro de la ciudad.

Por lo pronto, los vecinos sueñan con recuperar la biblioteca con todo su mobiliario original. Para poder hacerlo ya crearon una comisión específica con personería jurídica y registro en la CONABIP que controle su funcionamiento.

Luego quieren ir por más y recuperar otros espacios, como el antiguo lanchón que permitiría valor a la primera actividad que tuvo la ciudad, incluso antes del petróleo y el ferrocarril: la marítima; o las gamelas de la avenida José Ingenieros para hacer el Centro Cultural que incluso ya tiene un plano arquitectónico.

Ellos sueñan en grande y mientras tanto ya piensan en una plaza, para continuar dándole vida a este antiguo barrio que guarda consigo parte de la identidad comodorense.