ESQUEL (ADNSUR)-  El papá y las dos hermanas de Mailén Valle fallecieron por el hantavirus. Ella lleva 30 días de aislamiento en la ciudad de Lago Puelo, al igual que sus familiares, aunque son todos oriundos de Epuyén. En un duro relató contó cómo vive el aislamiento y la pérdida de sus seres queridos.

Mailén Valle perdió a su papá y a sus dos hermanas, producto del brote de hantavirus que afecta a pobladores de Epuyén. Lleva 30 días de aislamiento en Lago Puelo junto a su pareja y sus dos hijos de uno y diez años. “Si se hubiesen tomado las precauciones desde el principio, mis hermanas estarían vivas”, lamentó en una entrevista brindada a FM Sol.

A través de su cuenta de Facebook, el miércoles compartió una foto de su papá y sus hermanas y manifestó: “que Dios los reciba con los brazos abiertos. Les prometo que vamos a salir adelante como ustedes hubiesen querido”, aseguró.

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Su mamá está en aislamiento y su hermano pudo superar el duro trance. Todo comenzó con el contagio de su papá en la fiesta en donde arrancó el brote en noviembre y desde allí, a medida que se iban asistiendo, se fueron contagiando: “Nosotros usábamos alcohol en gel pero no los barbijos”, contó.

En medio de días dolorosos, brindó detalles de lo que significa el aislamiento: “Nosotros estamos con barbijos; no podemos compartir ni el mate y nos vienen a visitar los agentes sanitarios constantemente. A pesar de no poder estar con el resto de mi familia, que está aislada en otras cuatro casas, entendemos la situación y respetamos el aislamiento. Hay que ser responsables”.

También detalló que su hermana Jéssica, uno de los últimos casos fatales, era sostén de familia. “Nosotros no tenemos asistencia económica. Nos preocupa mi cuñado que está desempleado y tiene que cumplir el aislamiento”, además del dolor de sus hijos por haber perdido a su mamá.

A Mailén le ofrecieron asistencia psicológica y no sabe cuánto tiempo más tendrá de aislamiento porque también cuidó de su hermano cuando tenía fiebre y el período de ventana es de 40 días.  “Nosotros respetamos el aislamiento porque perdimos a nuestra familia, que no va a volver. Queremos ser responsables y cuidarnos a nosotros y a los demás”.