RAWSON (ADNSUR) – El último sábado y tras casi dos meses de una interrupción obligada por medidas de fuerza y más tarde, por el aislamiento obligatorio dispuesto por el coronavirus, los presidentes de los tres bloques de la Legislatura Provincial fueron notificados que este martes a las 8 horas se realizaría la sesión ordinaria prevista en el cronograma. El vicegobernador Ricardo Sastre convocó solo a los 27 diputados, autoridades de la casa, periodistas y personal indispensable para dar tratamiento a todos los decretos de necesidad y urgencia vinculados con pandemia.

Estaban dadas todas las condiciones pero, sorpresivamente, en la tarde de este lunes un comunicado emitido por la propia Legislatura informaba que en virtud de las medidas de fuerza anunciadas por el gremio APEL por el atraso en el pago de salarios, la sesión prevista para mañana se caía.

La información extraoficial y discusiones internas a las que tuvo acceso ADNSUR dan cuenta del verdadero motivo por el cual el gremio quitó la colaboración: habría existido un acuerdo previo, que contaría con la participación de autoridades del Ejecutivo, respecto a un reclamo del gremio sobre una Ley de Autarquía del Poder Legislativo, que les asegure una bajada automática de fondos, por goteo, para evitar el atraso en el pago de haberes.

En definitiva, los trabajadores buscan estar al día con el cobro de sus salarios y es así que solicitan una ley que les garantice la asistencia permanente de fondos por parte del Ministerio de Economía.

Si bien se habrían garantizado el visto bueno del Gobierno, aun no estaba claro cuándo podría tratarse esta nueva ley. Según pudo constatar ADNSUR, la expectativa de los empleados era que sea tratada mañana sobre tablas en la misma sesión pero advirtieron que no había apoyo por parte de los distintos bloques. Ante este incumplimiento, es que decidieron quitarles el acompañamiento e impedir que se haga la sesión.

Sin embargo, la resolución adoptada por el gremio no es compartida por todos los empleados de la Legislatura. Esta columna pudo dialogar con varios de los trabajadores y aseguraron no coincidir con esta decisión ya que entienden que es el momento de mostrar solidaridad, teniendo en cuenta que tanto el sector privado como el resto de la Administración Pública están pasando por un momento crítico.

En la Casa de las Leyes, un buen número de empleados considera que no es acertado plantarse de esta manera ya que se estaría enviando una mala señal al resto de la sociedad.

Ante esta decisión, que vuelve a hacer fracasar una sesión en la Legislatura, diputados se comunicaron con ADNSUR y confirmaron que van a seguir impulsando -y ahora con más ímpetu-  la posibilidad de una sesión remota, es decir por videoconferencia y no presencial, en coincidencia con lo que está analizando el Senado de la Nación.