BUENOS AIRES (ADNSUR) - Consensuada en el oficialismo, en el Congreso ya hay una propuesta de movilidad de las jubilaciones y pensiones del régimen general y demás prestaciones sociales que, de ser aprobada, regirá desde enero de 2021 y que contempla un índice que combina las subas de la recaudación con los salarios.

En caso de avanzar en el terreno legislativo, el primer aumento con la nueva fórmula se aplicaría en marzo del año próximo.

En tanto, trascendió que el incremento de diciembre –el próximo previsto- será por decreto presidencial, como los tres aumentos anteriores (marzo, junio, septiembre).

En total la movilidad comprende a 18 millones de beneficios entre jubilados, pensiones no contributivas, asignaciones familiares, AUH y PUAM (Pensión al Adulto Mayor).

De acuerdo a lo anticipado por Clarín, la propuesta se basa en la fórmula que rigió entre 2009 y 2017, con variantes.

De esta forma, los aumentos serán trimestrales -no semestrales como se habia planteado en un primer borrador- y se formarán en un 70% por la variación de los salarios (RIPTE) y en un 30% por la recaudación tributaria con destino a la Seguridad Social por beneficiarios (sin moratoria). Y además se tomarán los índices RIPTE y de recaudación no con un retraso de 6 meses sino del trimestre anterior.

Por ejemplo, si se aplicara en marzo 2021, se tomarán los índices del cuarto trimestre, es decir, octubre-diciembre. El aumento resultante tendría un límite dado por la variación de la Recaudación total del sistema previsional, por beneficiarios (sin moratoria).

A su vez, habrá una cláusula que autorizará a la ANSeS a otorgar un bono diferenciado por rango de haberes si la inflación supera la variación de la Recaudación Total de la ANSeS (RT). Ese bono no se integrará al haber mensual, lo que al ser extraordinario no compensa la diferencia en menos con relación a la inflación, que se mantiene así en el tiempo.