BUENOS AIRES - El presidente Alberto Fernández anunció el lunes a la noche que cuando morigere la pandemia de coronavirus, especialmente en las zonas más pobres, dará a conocer las bases de un "contrato social".  Además, ratificó el impulso del llamado "impuesto a las grandes fortunas" que se aplicará una sola vez para "sobrellevar" los costos del combate sanitario a la Covid-19 y aseveró que "la etapa del sálvese quien pueda y de la meritocracia está muerta en la Argentina" y que se viene la era de la restitución de "la igualdad de oportunidades".

"Estamos pensando en el día después. Con Gustavo Béliz (Secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia) habíamos pensado en un mensaje para el día después que no lo dimos para que nadie piense que queremos poner el eje en otro lado", dijo Fernández en una entrevista con C5N.

"Sabemos lo que queremos hacer y debemos hacer, pero vamos a esperar que esos barrios (populares) recuperen la tranquilidad" luego del fuerte brote de coronavirus, y explicó que "son cuatro puntos para un nuevo contrato social para un país mejor en el que la igualdad y la solidaridad sean la regla".

"Vamos a esperar, pero estamos trabajando para poner en marcha un país mas federal, justo y solidario", completó.

El primer mandatario confió además en que "está cerca de resolverse un acuerdo sustentable en el tiempo" por la deuda externa porque "no hay más lugar para que la pobreza crezca y la desocupación aumente y es necesario un acuerdo que no postergue más a los que ya están postergados".

"Endeudarse no es el mejor camino, y menos endeudarse para no crecer", aseveró.

Fernández destacó además el apoyo del papa Francisco en el caso de la deuda y de las políticas que plantean un nuevo capitalismo. "Es muy importante el apoyo de los líderes europeos que visité, como (Giuseppe) Conti, (Pedro) Sánchez, (Angela) Merkel y (Emmanuel) Macron -de Italia, España, Alemania y Francia- que estuvieron muy al lado nuestro comprendiendo, como también (el líder israelí Benjamin) Netanyahu".

Añadió que fue "inconmensurable" la ayuda brindada por el Papa en este proceso de renegociación de la deuda externa, así como también destacó la comprensión demostrada por Kristalina Georgieva, del FMI, del problema argentino "como nadie lo ha entendido, entiende los padecimientos de los países".

Asimismo, Fernández enfatizó que "la etapa del sálvese quien pueda y la meritocracia está muerta en la Argentina, y quiero que todos tengan las mismas oportunidades. Que un chico de La Quiaca pueda vivir, estudiar y morirse en La Quiaca si quiere".

"Cuando me preguntan qué aprendí en la pandemia, me dejó una muy triste experiencia, porque descubrí 9 millones de argentinos que la Argentina no registraba que son los del IFE, que son gente fuera del sistema", lamentó.

La pandemia "dejó al descubierto lo falaz y débil del sistema, un virus imperceptible se lleva puesta la economía del mundo, porque desaparecieron los consumidores, los trabajadores, el comercio".

El sistema imperante hasta ahora "era una entelequia, con valores ficticios construidos sobre la especulación financiera, que es el peor capitalismo, donde el gerente financiero pasó a ser más importante que el gerente de producción", añadió.

Finalmente, el jefe de Estado ratificó el plan del impuesto a la riqueza y dijo que en realidad "no es un impuesto" sino "un aporte por única vez" de 12 mil personas que concentran mucha riqueza, y agregó que permitirá al país "sobrellevar lo que la pandemia nos ha exigido", al tiempo que habló de "cambiar y ordenar el sistema impositivo argentino, pues los impuestos al consumo los pagan tanto los más ricos como los más pobres, y hay cinco impuestos que concentran el 80% de los ingresos del Estado".