ARGENTINA (ADNSUR) -  El presidente de la Nación Alberto Fernández analiza prorrogar la cuarentena hasta la primera semana de abril, como mínimo, por lo que el aislamiento obligatorio no se terminará el 31 de marzo como se había anunciado en un principio, informó el portal La Nación.

Asimismo, se determinará en los próximos días si se mantiene la actual modalidad de reclusión, que permite una circulación mínima, o si se establecen medidas más restrictivas. En ese marco, es tema de discusión si se declara el estado de sitio.

En ese sentido, la desobediencia social generó que el Gobierno refuerce el mensaje de que las restricciones serán más duras. Cerca del mandatario creen que solo hay una forma de terminar con la falta de conciencia que muestran algunos ciudadanos y es generando miedo. Aunque en la Casa Rosada resaltaron que la gran mayoría de la gente acató la disposición del decreto de necesidad y urgencia (DNU) que firmó el Presidente el último jueves, las imágenes de centenares de autos en las calles, avenidas e incluso autopistas, las personas en las calles y haciendo largas filas para comprar alimentos generaron un estado de preocupación alarmante. 

 

 

En otro orden, las estadísticas arrojan que en los dos primeros días hubo unas 1500 detenciones por violar la cuarentena. Además de la denuncia penal, el Gobierno analiza sumar sanciones económicas para los que sean hallados responsables de romper la cuarentena.

De esta manera, el objetivo es aplanar la curva de contagios para no saturar al servicio de salud. Después de 15 días de aislamiento se verá si funcionó la medida o si hace falta endurecer la cuarentena. Las cifras de contagiados por el coronavirus se multiplicarán en los próximos días, pero todas esas confirmaciones serán previas a la reclusión obligatoria.

Por último, si las medidas adoptadas son efectivas, se espera que haya 250.000 infectados por el virus en las primeras semanas de junio. Un número, según aclaró el ministro, que el sistema de salud podría soportar.