Cristina Kirchner reapareció una vez más junto al gobernador bonaerense Axel Kicillof, en un acto realizado en Lomas de Zamora, del que también participó el intendente Martín Insaurralde, y donde criticó a la oposición por el endeudamiento durante el gobierno de Macri.

El acto celebrado en el partido del sur del conurbano bonaerense estaba destinado a la presentación del nuevo plan Conectar Igualdad, por el cual entregaron 10 mil tablets a alumnos y alumnas de sexto año de primaria de escuelas de gestión pública y privada.

En ese marco, y con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, la vicepresidenta no perdió oportunidad para cargar contra la ahora oposición, pero convocó a todo el arco político a resolver el tema de la deuda, más allá de las responsabilidades.

“Debemos hacer todos un gran esfuerzo para encontrar una forma de abordaje y de discusión de nuestros problemas a partir de números y de cosas reales y concretas que les han sucedido a los argentinos. Como vamos a afrontar este endeudamiento que tenemos que pagar en este gobierno, pese a que no lo contrajimos”, afirmó.

Además, CFK consideró que "no es solamente responsabilidad del gobierno que tiene la representación de la Argentina", sino que "los grandes responsables son los que contrajeron este crédito casi criminal de 45 mil millones de dólares".

"Lo bueno sería que entre todos los que hoy tenemos la responsabilidad de abordar este problema por la representación que nos invistió la sociedad, pero fundamentalmente queremos escuchar a los que la contrajeron para ver cómo hacemos para pagar esto sin someter al hambre y al escarnio una vez más al pueblo argentino”, sumó.

Y agregó: “Si vamos a discutir nimiedades y cuestiones menores mientras está sucediendo esto en la Argentina, no nos lo van a perdonar, no solamente a nosotros sino a todos los que quieren representar políticamente a sus compatriotas”.

En ese sentido, consideró que "más allá de la posición partidaria que cada uno tenga, creo que en el año 2015 éramos más felices de lo que vino después. Teníamos expectativas, no teníamos este nivel de endeudamiento feroz que constituye una restricción tremenda. Una restricción sin precedentes”.

“Nunca tuvimos este volumen de endeudamiento con un organismo como el FMI, que como todos sabemos cuando hace acuerdos quiere condicionar las políticas públicas de cada país (...) Lo cierto es que la pandemia ha puesto patas para arriba al mundo. Pero cuando llegó la pandemia, Argentina ya estaba patas para arriba, nos encontró endeudados como nunca”, concluyó.