CAPITAL FEDERAL - El candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, participa este jueves del seminario Democracia y Desarrollo, un ciclo de entrevistas que se desarrolla en el museo Malba y en el que además estará presente el presidente Mauricio Macri.

Luego de la apertura de la jornada organizada por Clarín, que fue abierta por el exmandatario de Brasil Fernando Henrique Cardoso, Fernández responde las preguntas de un panel de periodistas.

"Por enésima vez, yo fui muy crítico del cepo y sigo siéndolo. No fue una buena solución. El cepo es como poner una piedra en una puerta giratoria: nadie sale pero nadie entra. Eso fue lo que nos pasó", indicó.

El candidato explicó que esa decisión, tomada por el gobierno de su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, se tomó "porque estábamos en un punto de asfixia". "No había la cantidad de dólares necesarios para la demanda en la Argentina. Eso mismo le pasó a Macri y cuando le pasó, tomó deuda y así estamos", dijo y agregó: "Las dos formas no son buenos mecanismos para resolver el problema. Tenemos que ver cómo lo vamos a resolver".

De hecho, Fernández insistió: "Ni cepo ni deuda". También habló sobre la decisión del exministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de derogar una norma que el kirchnerismo había copiado a Chile que decía "que para evitar el juego de los capitales golondrinas y la especulación financiera, cada 100 dólares que entraban, 30 debían quedar depositados en el banco".

" Prat Gay no se animó a derogarla y Dujovne sí. Ahí vino la peor parte de la salida de divisas", añadió.

Default

"La Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default si soy presidente", dijo respecto de la deuda contraída por el gobierno con el Fondo Monetario Internacional. Asimismo destacó que buscará el modo de cumplir con las obligaciones del país. "Es una cuestión de sentarse a negociar".

Sobre la inflación y los precios de los alimentos básicos, el candidato del Frente de Todos volvió a diferenciarse del exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno e indicó: "Por enésima vez digo que lo último que haría sería copiar algo de lo que hizo Moreno. Creo que le hizo muchísimo daño a la Argentina".

El exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner también se refirió al Indec: "Es el termómetro de la economía, no hay que enojarse con el termómetro, hay que ver porque tenemos fiebre. Creo que en un momento se enojaron y fue un error. Tenemos un Indec que funciona con independencia y cuenta lo que nos pasa. Mi problema no es Todesca, es que el Indec funcione, que diga la verdad".

Además, Fernández aseveró que el país tiene que "parar la pelota y ver cómo seguir" porque si se continúa "con esta dinámica, vamos a chocar contra las paredes. Es como ir en un túnel de un lado a otro". "Parar la pelota es lo que yo llamo un enorme acuerdo: empresario, sindicatos, Estado, donde cada uno haga su parte".

El posible traspaso

Respecto de su posible victoria en octubre y del traspaso de la banda presidencial, Fernández habló sobre la negativa de su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, de participar del acto y entregarle el bastón a Macri y dijo: "El episodio aquel es más confuso, yo no estaba en ese momento. Quisiera que todo trascurra normalmente para sacar esa sensación de que ese episodio pueda repetirse".

Así, Fernandez habló de entender que estamos yendo para adelante y "terminar con esta idea de que las transiciones son difíciles, una guerra entre unos y otros. Son parte de la democracia, hay que tomarlas con calma. En mí no existe ninguna posibilidad de que eso se repita".

"La Argentina tiene que sepultar el momento de confrontación que se ha extendido muchos años. Hablo de crear un nuevo sistema, un nuevo modo de vivir", dijo y agregó: "Nunca me negué al diálogo. No concibo la política sin diálogo. Esa fue una de las diferencias que tuve (con Cristina Kirchner) y por eso tomé distancia".

Corrupción

Sobre los exfuncionarios presos por malversación de fondos, Fernández se distanció y dijo que se trata de un problema de la Justicia: "Quiero que el Estado de derecho se respete del mismo modo que quiero que ningún corrupto quede impune".

"Lo que siento es que en este tiempo ha habido un abuso en las detenciones, no lo he dicho yo solo, algunos que acompañan al presidente también lo han dicho. Me parece que las causas judiciales son temas de la Justicia. No son temas míos".

Respecto de las versiones de que en caso de llegar al gobierno iba a decidir sobre amnistías e indultos a los acusados o condenados, aseveró: "Creo que (estas figuras) son una rémora de la monarquía y que en una democracia son inadmisibles".

La grieta

"No tengo muy en claro cómo empezó. Sí cómo siguió. Tengo en claro que se cometieron cosas increíbles, sensatamente ninguna sociedad puede vivir en paz con esa lógica. Tengo muchos amigos periodistas y siguen actuando así a pesar de ser mis amigos. En la mayoría de las veces no están de acuerdo con lo que yo pienso".

El candidato presidencial, en charla con periodistas desde el Malba, también hizo alusión a la división política que se vive en el país y recordó un hecho de 2011, cuando se convocó a escrachar a figuras del periodismo contrarias al gobierno de ese momento: "Cómo vamos a vivir en un país donde se ponen figuras de esos periodistas para que se escupan. Es una vergüenza. En aquel momento me puse del lado de los periodistas y me dijeron que era un hombre de Clarín".

"No podemos vivir más así, en un país delirante, debe avergonzarnos todo eso. Del otro lado también: me acuerdo de Agustín Rossi perseguido a huevazos por la 125 o de Kicillof en un barco con un nene en brazos, corriendo porque lo insultaban. Eso no puede volver a pasarnos. Nos tiene que dar vergüenza. Punto", dijo.