SANTA FE (ADNSUR) - Un joven de 18 años fue detenido en la ciudad de Rosario, acusado de golpear a un vecino, tratar de incendiarle la casa y después usurparla en venganza porque su perro había mordido a una sobrina.

Según indicaron fuentes policiales,  un perro rottweiler de la familia que vive en la calle Palpa al 4300 se escapó de la casa y mordió a una nena que jugaba en la vereda. Los abuelos de la menor y otros familiares fueron hasta la vivienda de la que se había escapado el animal para reclamar por la mordedura, pero solo encontraron a los hijos del matrimonio que vivía allí, que había salido a trabajar.

Cuando la dueña de casa volvió horas más tarde se enteró de que su hijo mayor había sido trasladado a una comisaría  y fue a buscarlo. El joven imputado y otro familiar, golpearon con un fierro al marido de la mujer, que había llegado después que ella, y al perro que atacó a la nena. “Mientras Fernández sostenía a la víctima por detrás otras personas lo golpeaban y amenazaban de muerte”, relató.

Además, quemaron una parte de la vivienda y “del lugar sustrajeron gran cantidad de pertenencias” del matrimonio y de sus hijos. Y además, en horas de la noche, le joven en compañía de su madre, el marido y otros dos hombres se presentaron en la vivienda, así lo explicó la fiscal Andrea Vega a Diario Uno. Y explicó que los usurpadores le apuntaron al dueño de casa con un arma y le dijeron que si no se iba lo iban a matar. Al día siguiente, Fernández, su madre y la pareja “tomaron posesión de la vivienda  usurpando el domicilio”, informó el Ministerio Público de la Acusación.

La denuncia derivó en el inicio de una causa, allanamientos y cuatro detenidos de los cuales tres recuperaron la libertad poco después. El único que permanece detenido con prisión preventiva efectiva por 60 días es el joven de 18 años, imputado por los delitos de “lesiones leves, amenazas, robo agravado, y usurpación y tenencia ilegal de arma de fuego”, señaló TN.