La fiscal federal de Río Cuarto, Alicia Viviana Cena, imputó a cuatro personas por violación de los deberes de funcionario público en la investigación que se desarrolla tras la denuncia de Pablo Musse, que en agosto pasado no pudo ingresar a la provincia de Córdoba para acompañar a su hija Solange, quien agonizaba.

Después de que lo hicieran regresar desde el límite entre Córdoba y La Pampa, Musse sólo logro acceder para el velatorio de su hija. Para eso, debió acudir a la Justicia Federal, que lo autorizó. El episodio ocurrió en medio de la cuarentena y las restricciones a la circulación adoptadas por la pandemia de Covid-19.

Entre los imputados se cuentan un sargento primero de la Policía Caminera de Córdoba y una trabajadora social del Centro de Operaciones de Emergencias(COE) Río Cuarto. Sobre los otros dos no trascendió información. 

El 4 de setiembre, tras el fallecimiento de Solange, Musse denunció a las autoridades del COE, el Ministerio de Salud y la policía por los presuntos delitos de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y privación ilegal de la libertad calificada.

La historia de Solange, quien tenía 35 años y un cáncer de mama en estadio 4, conmovió a la Argentina. La mujer llegó a Córdoba desde Neuquén en febrero del año pasado para un tratamiento que le diera esperanzas. Estuvo internada y, después, se instaló en una casa en Alta Gracia; allí probaría con otras terapias. Comenzó la pandemia y las restricciones de circulación en la Argentina se prolongaron.

Su padre, que no la veía desde marzo, resolvió viajar porque la salud de la joven empeoraba. Nunca se pudo reencontrar. Un test de Covid-19 positivo “sospechoso” determinó que lo hicieran regresar desde el sur cordobés. Un hisopado posterior le dio negativo. Su hija murió sin verlo.

“Siento tanta impotencia de que sean arrebatados los derechos de mi padre para verme y a mí para verlo. ¿Quién decide eso si queremos vernos? Acuérdense, hasta mi último suspiro tengo mis derechos, nadie va a arrebatar eso en mi persona”, escribió Solange.

La historia se convirtió en un reclamo unánime por los derivados de las aduanas internas que funcionaron en el país en la cuarentena cerrada. En su carta, Solange agregó: “Lo único que necesito es que escuchen a mi familia. Las decisiones ante esta pandemia están en cuidarse, con todas las precauciones, y eso es lo que iba a pasar. Ansiaba ver a mi tía y a mi papá. Estoy muy triste por todo lo que les hicieron a los dos, los trataron muy mal, los maltrataron, hicieron lo que quisieron como si fueran delincuentes. Quiero estar con mi familia y que no sean maltratados por nadie”.

Fuente: La Nación