COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / Escuchá la entrevista) - Juliana Uribe está acusada de asesinar Samuel Ovejero, quien era su pareja y con el que tenían una hija pequeña en común, durante el 2017. La abogada Rosa Gonzalez, defensora de Juliana, explicó a Actualidad 2.0 que la joven es juzgada bajo la figura de la legítima defensa, pero que se debe incorporar en esto el contexto de violencia de género, al tiempo que criticó que "la Fiscalía no tiene perspectiva de género en su análisis". "Juliana es una víctima, y es una sobreviviemte", enfatizó la defensora, y adelantó que pedirá su absolución.

A comienzos de semana comencó el juicio contra Uribe, y González indicó que durante la jornada concluyó "el tema probatorio, restan los alegatos y la sentencia". Al mismo tiempo, adelantó que "nosotros vamos a pedir la absolución de Juliana, y subsidiariamente una condena en suspenso mínima que le permita a ella continuar con su vida y estar con su hijita".

La abogada aclaró que no se debe ver el caso como una legítima defensa tradicional, sino "con perspectiva de género", y criticó que "la Fiscalía no tiene prespectiva de género".

"Más allá del respeto que merece la familia de la víctima, Juliana también fue víctima de violencia de género y violencia institucional". Sobre esta última, Gonzalez remarcó que "está comprobado que varias veces fue en altas horas de la noche a la Seccional Séptima, con su bebé en los brazos, sin dinero, y no se le brindó el vehículo para ir a la comisaría de la mujer", y agregó que "en una oportunidad se cruzó con un patrullero, pero como estaba toda ensangrentada no la hicieron subir para que no les ensuciara el auto".

"La alojaron en la Alcaidía cuando esto no debería haber sucedido nunca porque ella tenía 19 años recién cumplidos y una bebé que aún tomaba pecho, y allí hubo un incendio por un motín, y Juliana, que era una nena práctimanete que soñaba con terminar el secundario, seguir una carrera, y no tenía ningún antecedente policial, terminó quemada e internada en el Hospital Regional", relató González, y describió los padecimientos que tuvo que atravesar cuando, según sostiene, le dieron de alta sin seguimiento adecuado y esto derivó en una nueva internación y una derivación a Buenos Aires donde le colocaron una tráquea de titanio porque la de ella se había quemado en 3 partes.

"Ella ya pagó, y pagó con su cuerpo, con su salud", enfatizó la abogada y se preguntó "qué más castigo le va a infringir el Estado a Juliana".

Consideró que las oposiciones "van a argumentar que si había una medida de restricción por qué no la volvió a solicitar y ese tipo de cosas", y remarcó que "no había agresiones de las dos partes, había una parte que agredía y otra que se defendía".

"Lo que pasó esa noche ella lo puede contar, pero el resto de las mujeres asesinadas por sus parejas no. Juliana no sólo es una víctima, es una sobreviviente", remarcó.