El último sábado 22 de mayo, Marcela López fue vista por última vez. Desde entonces, nadie sabe que fue de ella, y su desaparición abre diferentes interrogantes en Río Gallego.

En esa ciudad por estos días continúan los rastrillajes para dar con el paradero de la mujer de 61 años. Los trabajos están a cargo del juzgado a cargo de Valeria López Lestón y cuentan con la participación de la Comisaría Sexta, Protección Civil y personal de la División de Investigaciones.

La preguntan que se hacen todos es qué pasó con Marcela. La principal hipótesis de los investigadores es un suicidio. Sin embargo, la familia cree otra cosa y algunas imágenes de cámaras de seguridad abren diferentes interrogantes. 

Ese día, previo a su desaparición la mujer quedó grabada en diferentes cámaras de seguridad, entre ellas la de un kiosco donde también estaba su hija, aunque nunca se vieron ni se saludaron, aunque si saludó a su nieta y luego se marchó. 

Luego se ve a la mujer caminando y corriendo en dirección a la ría. Varios metros después otra cámara de seguridad de un vecino la capta huyendo, algo que genera preguntas en la familia.  

También se la ve en cercanías al galpón del borde costero, sector denominado “punto cero”, pero no hay más rastros de ella, solo sus prendas de vestir (campera y zapatillas), llamativamente ordenadas, una arriba de la otra.

El próximo martes se cumplirá un mes sin Marcela López. Sus familiares quieren que se investigando e incluso pidieron que se ordenen allanamientos para buscar material probatorio que ayude a saber qué pasó Marcela.