Un pastor de una iglesia evangélica de Catriel (Río Negro) tendrá que capacitarse en forma urgente en cuestiones de género tras acosar a una mujer que concurría al templo en la localidad.

"Denunció al pastor por actos de hostigamiento y perturbación que afectaban su integridad moral y sexual", explicaron desde el Poder Judicial a la hora de dar precisiones sobre la intervención del Juzgado de Paz de esa ciudad.

Según detalla LMNeuquén, la resolución judicial enmarcó la situación en un caso de violencia institucional ejercida en un lugar de acceso público y dictó medidas para proteger a la víctima y le ordenó al acusado acreditar una capacitación en materia de género.

LA DENUNCIA

La víctima de acoso, que concurrió a la iglesia durante tres meses, hizo la denuncia en la Comisaría de la Familia de Catriel el 27 de mayo y ese mismo día la jueza de Paz Georgina Garro dictó una prohibición de acercamiento, notificó al pastor y lo citó para que realizara su descargo.

Según la denuncia de la mujer, el vínculo con el pastor fue respetuoso en un primer momento pero después de un tiempo el acusado asistió a su casa y le propuso tener una relación en secreto a cambio de dinero y mercadería.

La damnificada lo rechazó, pero el religioso concurrió nuevamente con una bolsa de mercadería, queriendo aprovecharse de que estaba atravesando una situación económica complicada. Tras lo ocurrido, la mujer le contó a la esposa del pastor lo sucedido y dejó de participar del culto.

Según la jueza de Catriel interviniente, el pastor se valió de su posición de jerarquía en la iglesia y de la situación de vulnerabilidad económica de la víctima, lo que significó una relación desigual de poder.