PUERTO DESEADO (ADNSUR) - El 20 de febrero, María Alcoba de Subelza viajó desde Rosario de La frontera (Salta) hasta Puerto Deseado con Santino, su nene de cuatro años. Hacía varios meses que no veía a uno de sus hijos mayores, que vive en esa localidad de Santa Cruz.

Durante su estadía junto a su familia, María y su hijo decidieron tomar un paseo por la costa, en la zona de la Cueva de los Leones, como solía hacerlo en otras oportunidades. Ese día fue atacada por dos sujetos, un hombre de 35 años y un adolescente de 16, que tiraron por un acantilado a un pequeño de 4 años luego de violarla y golpearla salvajemente.

“Cuando me enteré que mi hijo había fallecido pensé que me iba a volver loca, pero no. Sufrí mucho, todos los días lloro un poco, pero cada vez menos y tengo que superarme”, expresó conmovida en diálogo con TN Noticias, tras seis meses del ataque que le cambió la vida.

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En medio de la angustia y pensando que iba a quedar postrada en una silla de ruedas por el resto de sus días, se enteró que los artistas Luis Flores y Aldo Soto rindieron homenaje a su pequeño hijo y a pesar de que todavía se recupera de las heridas del ataque, pensó en agradecerles a ellos y a quienes la ayudaron cuando fue brutalmente agredida.

“Quiero agradecer a tanta gente que me ayudó y acompañó durante todo este tiempo, pero cada vez que hablo de lo que nos pasó a mi y a mi pequeño Santino en Puerto Deseado, se mezclan las emociones y me quiebro”, mencionó entre lágrimas.

“Quiero que sepan que se dijeron muchas cosas, algunas ciertas otras no, cada uno tiene su versión pero hoy quiero contar las cosas como sucedieron, contar mi verdad y agradecer a tanta gente que me ayudó. Que todos se enteren que es un milagro que hoy esté viva y pueda seguir”, resumió la mujer de 45 años.

En nombre de su esposo y sus tres hijos, agradeció al personal del hospital de Puerto Deseado, al comandante de Gendarmería Alberto Lapalma, a sus vecinos, familiares y amigos de Rosario de la Frontera, psicólogas, Intendentes, miles de personas de Salta capital que durante esos días de dolor y angustia interminable hicieron una inmensa marcha. Y a su propio pueblo, que llegó a cortar la ruta nacional 9 para reclamar justicia.

Por el caso fueron detenidos Omar Alvarado de 35 años, quien se suicidó un mes después en una celda de Caleta Olivia. Fue acusado de haberla asaltado y llevado hasta un lugar apartado en las rocas de la costa donde abusó de ella y luego de haberla golpearla con una piedra, cuando ella vio su rostro, la abandonó pensando que estaba muerta.

También fue detenido un adolescente que retuvo a Santino, a quien poco después asesinó. “El día que esté la sentencia contra el hombre que mató a mi hijo, quiero ir y escucharla”, sentenció en su relato.