El defensor federal adjunto, Fernando Wiernes, que representa a dos de las enfermeras procesadas por el desvío de vacunas del Hospital Regional, anticipó esta mañana que apelará la medida de procesamiento de sus defendidas, al tiempo que precisó que para el caso puntual de Daniela Cocha pedirá el sobreseimiento: “fue ella quien detectó el faltante y dio aviso a sus autoridades inmediatas, de lo contrario no se hubiera iniciado la investigación”, planteó el abogado defensor.

Tal como informó ADNSUR, la causa por la desaparición de 30 dosis de vacunas en el Hospital Regional tiene hasta el momento un total de 24 procesados, según la resolución firmada por la jueza federal Eva Parcio, el viernes 14 de mayo. Entre ellas, se involucra a las enfermeras Daniela Cocha, a quien procesó por el delito de malversación de caudales públicos bajo la modalidad culposa, es decir sin intención de cometer el dolo para un beneficio propio. 

El abogado defensor explicó, en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro, que aun cuando se trata de una figura delictual más atenuada, por la inexistencia del dolo o la intención de aprovecharse de esa conducta, es discutible que su conducta, por impericia o neligencia, haya favorecido el desvío de las vacunas, que fueron adquiridas por la obra social de Camioneros.

“Al contrario, fue la licenciada Cocha quien detectó el faltante, en qué fecha y cuántas dosis, como también quién había retirado las vacunas y en qué vacunatorio estaban. Ella dio aviso a sus superiores en el Hospital”, indicó el defensor, por lo que fue ese control el que dio inicio a la investigación. “No existen constancias en la causa que den lugar a suponer que ella actuó con imprudencia o impericia, como plantea la doctora Parcio”, argumentó. 

De igual modo, anticipó que apelará el procesamiento de Gabriela Torres, procesada por encubrimiento, ya que se le imputa que “ella habría asegurado el provecho a esta persona que sustrajo las vacunas, para aplicarlas a otras personas que no correspondía y lo hizo sabiendo de que las vacunas eran sustraídas, pero no se le imputa la participación en la sustracción. El encubrimiento es la ayuda posterior que hace la persona a quien cometió el delito precedente, pero sin que existiera un acuerdo o promesa previa, porque en ese caso sería una coautoría”.