COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Considerado uno de los mayores cabecillas “narcos” del sector sur de esta ciudad, cayó en una playa de estacionamiento, del barrio 30 de Octubre (1.008 viviendas), un sujeto con captura recomendada por la Justicia federal de primera instancia a cargo de la Dra. Eva Parcio, quien en agosto de 2017 había detenido a otras dos personas vinculadas a la comercialización de estupefacientes, aunque el tercer individuo había logrado darse a la fuga en su particular vehículo, una coupé roja, la misma a la que -en la tarde de ayer- se aprestaba a subir cuando fue detenido por  la Policía.

La detención se produjo alrededor de las 15:45 de ayer en el sector 7 del barrio 30 de Octubre, más precisamente en el estacionamiento del edificio 61.

El detenido es Sergio Abraham Barros, de aproximadamente 38 años de edad, vinculado sentimentalmente a una de las conocidas hermanas Quevedo, una de las cuales -Nadia Gabriela Quevedo- horas atrás en un control rutinario la interceptaron en Kennedy y Roca a bordo de un vehículo en el que detectaron decenas de proyectiles de todo tipo y calibre.

Tanto Barros, las Quevedo y la también conocida Clara Mansilla, están vinculados al actualmente detenido y condenado Mario Chini, otro sujeto que tuvo a mal traer un sector de las 1008 viviendas, detalló diario Crónica.

Según fuentes policiales, ya previo al operativo de agosto de 2017 que llevó adelante la División Drogas Peligrosas, a Sergio Abraham Barros lo habían detenido en julio con un cargamento de estupefacientes, entre los cuales portaba el famoso LSD (Dietilamida de ácido lisérgico), droga poco vista en la Patagonia.

Desde el Juzgado Federal a cargo de la Dra. Eva Parcio se había ordenado su captura, y los efectivos policiales de la comisaría Quinta tenían expectativas de que en algún momento visitaría la jurisdicción y por eso no bajaban la guardia. Y en la tarde de ayer no les pasó desapercibido el auto rojo, tipo coupé descapotable, estacionado frente al edificio 61 y solamente se dispusieron a esperar con paciencia y prudencia.

Sergio Barros no opuso resistencia y tampoco le dieron tiempo. Fue trasladado y alojado en un calabozo de la seccional Quinta en carácter de detenido y puesto a disposición de la Justicia Federal que en las próximas horas lo hará comparecer para la correspondiente declaración indagatoria.