COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La actividad vinculada a la producción de petróleo y gas es una de las que se ha exceptuado, aunque con las restricciones del caso para garantizar las medidas de seguridad de la cuarentena obligatoria que atraviesa el país por la emergencia sanitaria del Coronavirus. Más allá de ese grave problema y sus múltiples derivaciones, la tarea resulta esencial para sostener el abastecimiento de energía al país, tal como destacó el presidente Alberto Fernández al momento de anunciar la medida. Consciente de esa responsabilidad, Gastón Soto comentó en diálogo con ADNSUR, desde su lugar de trabajo, en El Trébol, cómo es una jornada de trabajo en estas circunstancias extraordinarias y el modo en que se ha modificado la rutina habitual de tareas.

“Lo normal para nosotros es vincularnos en el trabajo con todos los equipos, con las cuadrillas de las diferentes empresas y los supervisores, intercambiando con las distintas áreas y tratando de sacar la mayoría de las tareas, no sólo de Producción –comentó en principio el jefe de Producción de YPF en el activo Trébol-Escalante--. Es una tarea ardua, con muchos pozos, un alto volumen de fluidos y una ruta con bastante exposición al trabajo de terceros”.

De 40 personas a sólo 5 en el área

En esa tarea cotidiana normal, Soto se interrelaciona con no menos de 35 a 40 personas, según enumera al contar los 6 supervisores, ingenieros de producción y reservorios, entre otros profesionales y técnicos con los que debe vincularse a diario en su rol de jefe de Producción. Hoy, ese panorama ha cambiado fuertemente, a partir del plan de contingencia: "Desde el sábado, que comenzó además este turno especial por el feriado, somos solamente cinco personas –comparó-, porque además de la cuarentena estamos en un diagrama especial de fin de semana largo. Igualmente, los objetivos están claros y hay un plus adicional para hacer la tarea, porque sabemos que es un trabajo importante para mantener el abastecimiento de energía, así que no se hace tan complicado de llevar adelante”.

En ese marco, puntualizó que la tarea principal es velar por el mantenimiento de la producción de petróleo y gas, garantizando la seguridad de las personas y el cuidado del ambiente. “El foco nuestro es priorizar que lo que está en marcha siga funcionando en condiciones seguras. Tenemos las cuadrillas mínimas de servicios por si hay que hacer alguna reparación, porque en el caso nuestro los equipos de pulling siguen trabajando por si surge alguna eventualidad en un pozo. Se aseguran las tareas de mantenimiento mínimo para que todo siga en marcha”.

Los hábitos cotidianos también se han visto modificados, ante el objetivo de evitar las infecciones por coronavirus, aunque eso no implica un problema para mantener el entusiasmo en alto, según relató el jefe de Producción: “El cambio se nota principalmente en la cantidad de personas, porque somos muchos menos, pero de ánimo estamos muy bien, porque todos asumimos la responsabilidad que nos corresponde, que es venir a cuidar que siga funcionando lo que tenemos en marcha. También somos conscientes de que debemos cuidarnos a nosotros mismos, respetamos en detalle todo el protocolo de seguridad, en lo que hace a los vehículos que no pueden ir más de dos personas, en la limpieza de los ambientes… Se han cerrado los comedores, pero nos juntamos a almorzar en nuestro módulo, que es bastante grande y nos permite mantener las distancias de seguridad. Estamos con muchas ganas de cumplir con el trabajo y en eso no se ha sentido ninguna merma, al contrario”.

Un sentimiento especial

El reconocimiento hacia los operarios fue expresado en las últimas horas por el CEO de la compañía, Daniel González, como también por el presidente de la Nación, al ponderar este tipo de actividades como esencial para la provisión de energía a todo el país.  

“La mayoría de los que nos toca trabajar creo que estamos con ese sentimiento a flor de piel  y no es menor hacer este esfuerzo; la mayoría dejamos familia y uno viene a trabajar con ese plus, como una motivación, porque si no hubiera algo adicional sería complicado de llevarlo adelante”, reconoció Gastón Soto.

En el marco de los protocolos de seguridad, que en la compañía se iniciaron desde antes del aislamiento social obligatorio, los hábitos y costumbres también han sido modificados: “ya no nos saludamos con un abrazo o un beso, ni compartimos el mate –contó Gastón-, pero eso ha ido cambiado en forma convencida de que es lo mejor para cuidarnos entre todos”. Desde la compañía se indicó además que hay una serie de protocolos aplicados en líneas de comunicación interna, que transforman a los operarios de la empresa también en agentes multiplicadores, a fin de contribuir en el control de la pandemia.

Por ahora, el trabajo no le ha demandado permanecer más tiempo del habitual en el campo: “Por suerte hasta venimos bien, toco madera porque es todo muy variable, pero hemos venido normal y sin demasiadas complicaciones. Si pasa algún imprevisto sí tendríamos que quedarnos más tiempo, pero esta primera semana hemos mantenido bastante bien las instalaciones y equipos…  Ahora se ve el trabajo que venimos haciendo en el último tiempo, hoy todo puede funcionar bien gracias a  esas tareas”, valoró Gastón, antes de concluir la comunicación desde su tráiler y continuar desempeñando la fuerte responsabilidad adicional que le compete en estos días.