COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - “Estuvimos a 5 minutos de firmar, pero a último momento se volvió a trabar porque ellos quieren dejar escrito que si no hay solución después de los dos meses, van a despedir gente”. La explicación fue detallada por Jorge Avila en contacto exclusivo con ADNSUR, confirmando que “el día 61” motivó una nueva discusión, que demoró la definición hasta el próximo lunes. El problema no es menor: si no hay soluciones, después de los 60 días que dure el acuerdo podría haber 10.000 despidos en Neuquén y al menos 1.500 en Chubut, según la visión expuesta por el sector empresario.

“Es lo que ellos dicen pero no lo avalamos nosotros –señaló Avila-, más allá de que ellos proponen que la indemnización se liquide con el mejor sueldo del último año. Vamos a seguir discutiendo el lunes próximo, es algo que no estaba en las conversaciones previas y lo agregaron a último momento; nosotros queremos apostar a que en estos dos meses va a haber una mejora, si no la hay discutiremos después, pero no lo vamos a aceptar por adelantado”.

"Vamos a seguir discutiendo el lunes próximo", dijo Ávila. "Vamos a seguir discutiendo el lunes próximo", dijo Ávila.
"Vamos a seguir discutiendo el lunes próximo", dijo Ávila.

Las suspensiones involucran a 3.600 operarios sin actividad

Tal como informó esta agencia, el acuerdo de suspensión por 60 días, con una asignación de un sueldo básico con zona y una vianda, involucra a 3.600 trabajadores que hoy “están en la casa”, por pertenecer al sector de perforación, que ha quedado sin actividad. Además, hay otro conjunto de algo más de 7.000 trabajadores que se desempeñan en los sectores de mantenimiento y producción: “Son dos grupos de alrededor de de 3.300 trabajadores que se van rotando cada 10 días –precisó Avila-; el acuerdo de las suspensiones es para los 3.600 que están totalmente parados y que no suben más, pero los que rotan cobrarán un salario proporcional a los días trabajados en el mes”.

Sobre la cantidad de personal sobrante, planteado por el sector empresario en la última reunión en el Ministerio de Trabajo, indicó que en “Neuquén serían 10.000 y en Chubut 1.500”, al tiempo que aclaró que “son números que dan ellos, no nosotros”.

Avila aclaró también que el sindicato no percibirá el aporte de los trabajadores alcanzados por el acuerdo, aceptando resignar ese ingreso para priorizar el sostenimiento de los empleos, mientras que el aporte correspondiente a la obra social, para los operarios suspendidos, quedará a cargo de las operadoras.

Pereyra: “No tenemos alternativa”

En un audio viralizado en las últimas horas, el secretario general de sindicato Petrolero de Neuquén, Guillermo Pereyra, explicó la falta de alternativas de los dirigentes frente a la situación, marcada por la caída del precio de petróleo y de las ventas de combustibles, por efecto de la pandemia y la cuarentena: “¿Nos quedamos de brazos cruzados? –pregunta el dirigente-. Si no firmamos, las empresas productoras no le van a reconocer a las pequeñas empresas, que ocupan a más del 60 por ciento de los trabajadores, el salario y muchos van a quedar sin cobrar”, se sinceró el dirigente neuquino, con representación sobre Río Negro y La Pampa.

“No encontramos una solución deseada por todos, porque no fue una negociación. Las empresas dicen que ellos elevaron un proyecto a los sindicatos del país, y nosotros quisimos poner algunas cosas más, pero no encontramos el camino. Solamente nos pusieron adelante el proyecto y nos  dijeron: ‘Esto es lo que tenemos, el que quiere firmar que’. Es lo que hay, por eso hemos decidido aceptar este acuerdo, no tenemos alternativa”.
En la cuenca neuquina la situación es más acuciante, ya que entre la paralización de yacimientos de Neuquén y también de Río Negro, el total de trabajadores sin actividad hoy asciende a 20.000 personas.

El acuerdo también se propuso al sindicato Jerárquico, aunque en este caso la situación parece más compleja, debido a la dispersión de valores salariales –compuestos por diferentes ítems- que habría en el sector, por lo que según indicaron fuentes cercanas a la negociación, establecer los montos de referencia para la asignación plantea un trabajo de alta complejidad.

Rechazo desde Santa Cruz

Por su parte, Claudio Vidal, del sindicato petrolero de Santa Cruz, salió a expresar su disconformidad sobre el acuerdo y cuestionó a las operadoras, afirmando que “quieren hacer pagar al trabajador el costo de la crisis”. El dirigente no sólo rechaza las posibles suspensiones, sino que ha insistido en retomar la discusión por la paritaria salarial.

“Entendemos que la situación es muy compleja, por la drástica caída del precio del barril, y la falta de inversión que vivimos desde hace años -dijo Vidal-. Pero acá hay una deuda con los trabajadores, y no es de ahora. Nosotros cumplimos y garantizamos la producción. Ahora los empresarios deben cumplir con su compromiso de actualizar los salarios”.

Por su parte, otros dirigentes gremiales con representación en la zona sur de Santa Cruz dejaron entrever a esta agencia una posición diferente a la del norte santacruceño: “Al menos en nuestro país vamos a poder mantener los puestos de trabajo –se sinceró un dirigente sindical-, lo que no es poca cosa si vemos lo que está pasando en el mundo, con la baja de precios por la pandemia, te dicen ‘agarrá tus cosas y andá a tu casa, nos vemos de nuevo cuando suba el precio’. Con un barril a 20 dólares y los tanques de almacenaje saturados, porque no se vende combustible, no hay margen para otra cosa. La discusión salarial quedará para más adelante”.