SANTA CRUZ (ADNSUR) - Tanto el Sindicato de Petroleros Privados de Cuenca Austral que conduce Marcelo Turchetti, como el de Petróleo y Gas Privado de Claudio Vidal, se declararon en alerta, ante la sorpresiva decisión de cuatro subcontratistas de la firma ENAP Sipetrol que el lunes a última hora enviaron casi sesenta telegramas de despido a operarios que prestan funciones en la Batería de Recepción Magallanes, desde donde se da apoyo a las plataformas off shore.

Según detalló diario La Opinión Austral, se trata de las contratistas Edevesa, Modera, Aramark y Pecom que prestan servicio de mantenimiento, helicóptero y de catering para las plataformas. 

Los trabajadores del Sindicato de Petróleo y Gas Privado estaban bajo la conciliación obligatoria desde el viernes, a raíz de un conflicto suscitado por el despido de un trabajador que había solicitado al gremio que acompañara una medida de fuerza, en rechazo a la aparición del sindicato de Comercio. 

Por eso cuando el lunes se conoció de los más de cuarenta despidos, denunciaron su ilegalidad, ya que regía el laudo.

“Entendemos esto como un apriete por llevar adelante una medida de fuerza, entonces estamos haciendo las presentaciones y se está por dictar una conciliación paralela”, dijo ayer martes Leonel Gómez, integrante de la Comisión Directiva de Petroleros Privados, en declaraciones al móvil de Radio LU12 AM680.

Para el dirigente, Enap aduce estar en “crisis” porque orientó sus inversiones al Proyecto Incremental del Area de Magallanes (PIAM), y que por eso ya llevarían despedidos a “más de 50 personas en Buenos Aires, redujeron helicópteros que se utilizan para traslados, y cada vez que realizamos un reclamo nos amenazan con echar a la gente”, acusó.

Además, Gómez pidió a la petrolera que “si están en un proceso de crisis, negocien con quien tengan que negociar, porque pretenden una suba en el valor del gas”.

Respecto de esto último, La Opinión Austral pudo conocer que, al menos formalmente, no existe un planteo respecto de esto, sino que los despidos estarían vinculados a “personal que está hace mucho tiempo sin tareas” porque la petrolera deja de hacer proyectos para ocuparse de otros, y decide así despedir e indemnizar, antes que reubicarlos. Lo curioso en este caso, fue la intempestividad, pero además, la masividad de los despidos del lunes.

Ayer martes, luego del mediodía, el Ministerio de Trabajo de Santa Cruz dictó la conciliación obligatoria que rige para ambos sindicatos, dejando sin efecto el más de medio centenar de telegramas.

En este punto, fuentes de la Cartera que conduce Teodoro Camino aseguraron que si bien no se dicta una conciliación por despidos, en este caso argumentaron que el volumen podría traer consecuencias graves en lo inmediato.