La extensión de la concesión del Oleoducto del Valle (Oldelval) permitirá destrabar inversiones de ampliación para incrementar la exportación de petróleo de Vaca Muerta entre 180.000 y 250.000 barriles/día, equivalentes a US$ 4.000 y US$ 6.500 millones al año.

El anuncio de la puesta en marcha de la duplicación de la capacidad del oleoducto del Valle de Vaca Muerta-Bahía Blanca, fue uno de los anuncios que en los últimos formuló el gobierno en el marco de la exposición Argentina Oil & Gas.

Oldelval es la compañía que opera en el segmento de midstream (distribución) en la Cuenca Neuquina, y transporta hidrocarburos líquidos mediante una red integrada de más de 1.700 kilómetros de oleoductos que atraviesan cuatro provincias: Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires.

La estructura societaria de la compañía está compuesta por YPF (37%), ExxonMobil (21%), Chevron (14,5%), Pan American Energy (11,9%), Pluspetrol (11,9%), Tecpetrol (2,1%) y Pampa Energía (2,1%), es decir, varias de las principales petroleras operadoras de la formación no convencional de Vaca Muerta

El oleoducto es el que permite transportar el 100% del petróleo de Vaca Muerta, lo que representa el 90% del petróleo de la Cuenca Neuquina y más del 50% a nivel nacional.

La extensión de la concesión que vence en 2028 destrabará las inversiones de largo plazo y desarrollar el potencial de Vaca Muerta.

De esta manera, la compañía asegura que con las obras previstas el país pueda incrementar su exportación de petróleo entre 180.000 y 250.000 barriles/día, equivalentes a US$ 4.000 y US$ 6.500 millones al año.

La decisión oficial es prorrogar por otros diez años la concesión, tal como lo prevén los pliegos vigentes, y dar continuidad a los proyectos presentados.

El aumento de la capacidad de transporte de petróleo es una necesidad para el sector en momentos en que la producción de gas y petróleo no convencionales alcanzaron durante marzo récords históricos de producción en Vaca Muerta, en tanto que el crudo resultante de todas las cuencas del país fue la más alta desde 2011.

Neuquén proyecta que podría llegar a los 308.000 barriles diarios en promedio a finales del año, y que hacia el 2023 esa cifra se elevaría a los 420.000 barriles, obras mediante.

Las inversiones y proyectos se basan en dos ejes estratégicos orientados a obras de corto plazo para la ampliación de capacidad por unos US$ 750 millones, y a continuar con la renovación del sistema integral de ductos, por otros US$ 900 millones a lo largo de los próximos 15 años, es decir un total de US$ 1.650 millones hacia el 2037.

La obra de ampliación tiene como objetivo aumentar de forma permanente la capacidad de transporte de Oldelval para acompañar el crecimiento de producción de la Cuenca Neuquina y del país, desde Allen a Puerto Rosales.

Esto permitirá incrementar el transporte de crudo de los 36.000 m3/día actuales a 72.000 m3/día, es decir unos 452.800 barriles de petróleo por día equivalentes.

La ejecución del trabajo contempla el tendido de 455 km de ducto de 24” en diferentes tramos del Oleoducto entre estación de bombeo Allen y estación de bombeo salitral, un cambio de traza de 70 km Zona de Bahía Blanca y la repotenciación de cuatro estaciones de bombeo.

Así, en una primera etapa de obra de 11 meses se podrá pasar a los 55.000 m3/día, para en una segunda etapa por otros 11 meses de duración de trabajos alcanzar los 72.000 m3/día proyectados.

De los US$ 750 millones de inversión por parte de Oldelval, el 90% corresponden a mano de obra, insumos y equipamiento producidos localmente, y demandará más de 6 millones de horas hombre, lo que implicará la contratación aproximada de 1.200 personas en forma directa.

Para esto, la compañía de midstream ya avanzó con las ingenierías, contratación de personal y compra de materiales críticos para poder iniciar la obra ni bien se prorrogue la concesión.

La financiación de las obras se realizará mediante la venta al mercado de la futura nueva capacidad de transporte y almacenamiento, en contratos en firme por plazos de 10 o 15 años.

Oldelval comenzó sus operaciones en abril de 1993 con una concesión de operación por 35 años, con opción a otros 10, y en la actualidad transporta el crudo de la Cuenca Neuquina desde su origen en Puesto Hernández hasta Puerto Rosales en el complejo de Bahía Blanca, para su distribución local y embarque al exterior.

La firma también abastece a las refinerías de Plaza Huincul en Neuquén y a la de Luján de Cuyo, en Mendoza, y si bien tiene como accionista mayoritario a YPF, participan de su composición Pluspetrol, Chevron, Exxon, Pampa Energía, PAE y Tecpetrol.

En abril, Oldelval concluyó las obras que permitieron incrementar en un 25% su capacidad de transporte de petróleo hasta los 42.000 metros cúbicos por día, para lo que concretó una inversión de US$ 50 millones, mediante el denominado "Plan Vivaldi".

El funcionamiento del oleoducto también contempla un amplio sector de almacenamiento y despacho a cargo de Oiltanking Ebytem -de la cual YPF es propietaria del 30%- próximo a Puerto Rosales, con dos monoboyas identificadas como Punta Ancla y Punta Cigüeña, puntos reparados mar adentro a profundidades de 60 pies para el fondeo de grandes buques petroleros.

La ampliación del ducto y la posibilidad de traer mayores volúmenes de líquidos desde Vaca Muerta, también obliga a pensar en un incremento de esa capacidad de almacenamiento en un tercio adicional del actual y en la instalación de una tercera monoboya. (Telam. Ignacio Ortíz)

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