La judoca Paula Pareto, también ejerce la medicina, y este año decidió ponerle fin a su carrera deportiva en Tokio 2020, después de caer en el repechaje ante la portuguesa Catarina Costa. Este jueves se reincorporó a su trabajo en el hospital y se llevó una emotiva sorpresa.

Sus compañeros del Hospital Central de San Isidro le realizaron un pasillo de honor y la recibieron con muchísimos aplausos. Hubo tiempo para fotos, “puñitos” y algunos se permitieron también algún abrazo. El lugar también había sido decorado para la ocasión con globos y carteles de bienvenida con el nombre de la querida deportista. 

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“Todo el sistema de salud y todos los que estamos acá estamos más que orgullosos de vos, por lo que has hecho y este es un simple homenaje del sistema. Vas a ser eternamente la campeona olímpica de la salud y yo te pido por favor el mismo empeño que yo veo en redes que le ponés al entrenamiento, que se lo pongas como cirujana ortopédica. Te va a ir bárbaro, estás en un equipo extraordinario”, le dijo uno de los médicos allí presentes al entregarle un diploma.

“¡Gracias por este recibimiento y por tantos años de paciencia y aprendizajes!”, expresó la ganadora de la medalla dorada en los Juegos de Río de Janeiro 2016. En su última lucha en Tokio frente a la portuguesa Catarina Costa por un repechaje de la categoría, Paula se vio limitada por un esguince en su codo izquierdo que sufrió durante el combate anterior.

Según informó TyC, Sus compañeros se encargaron de decorar la pared con globos que formaban la frase “Bienvenida Pau” y la recibieron con ramos de flores y aplausos.