La única “mancha” que tuvo la victoria del Xeneize fue en el comienzo de la segunda parte. A la salida de un córner, Aníbal Moreno tocó la pelota con la mano de manera insólita y el árbitro Fernando Espinoza cobró el penal para el conjunto local. Edwin Cardona, autor de los primeros dos tantos de la noche, tomó el balón para hacer cargo de la ejecución, pero Ramón Wanchope Ábila se acercó y se la quitó. No hubo mayores discusiones, sin embargo el gesto en el rostro del colombiano dejó entrever cierta molestia.

Acomodó la pelota, enfrentó al arquero Ramiro Macagno y tomó carrera. Wanchope pateó y la pelota salió a gran velocidad, pero se fue bastante por arriba del travesaño. Fue así como el cordobés perdió la oportunidad de marcar el 3-0 para Boca. Sus insultos al aire y la cara de fastidio graficaron el enojo por la chance que acababa de desperdiciar.

Sin embargo, tras el encuentro, el delantero cordobés analizó otro punto fuera de las canchas, que pasa por la tristeza de perder a un familiar cercano por la pandemia. Estas fueron sus declaraciones: