El momento más glorioso de Rodrigo Maizares fue en Marcos Paz, en el 2018, cuando derrotó a Henry Polanco y se trajo para Comodoro Rivadavia el título de Campéon Latino Superwelter (CMB), pero detrás de esas lágrimas y abrazos apretados hay una historia especial de un boxeador que supo recibir golpes en la vida y reaccionar a tiempo para mantenerse de pie.

Ramón Rodrigo Sebastián Maizares (8-5-0 ) llegó a Comodoro Rivadavia en el 2006 buscando trabajo pero la promesa de un amigo no se cumplió y tuvo que reinventarse solo en el sur de la provincia del Chubut. "En Salta no estaba mal pero siempre quise ser independiente y laburé. Cuando uno es pendejo quiere buscar otros rumbos. Me fui de casa, y me vine al sur donde tenía un amigo de allá que me iba a esperar en la terminal, y cuando vine no lo encontré. Dormí casi 15 días en la terminal de colectivos, y le pedía las viandas a los colectivos de larga distancia mientras buscaba trabajo", le confiesa Rodrigo a Pasta de Campeón. TERMINÁ DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACÁ