COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El Estadio del Centenario se encuentra en un grado de avance que ha sido estimado entre un 60 y 70 por ciento por autoridades municipales, aunque el grado de deterioro de la obra proyectada en el año 2000 e iniciada en 2005 exige una verificación del estado actual de los trabajos. Frente a un compromiso de Nación para el envío de 200 millones de pesos, la estimación que se hizo el año pasado desde el municipio fue que se necesitaría unos 10 millones de dólares para la conclusión, lo que a valores de hoy oscilaría entre 800 y 1.200 millones de pesos.

Tras la rescisión del contrato por parte del municipio con la empresa CPC, en enero de 2019, desde la Subsecretaría de Desarrollo Urbano se informó el año pasado que se había realizado un “master plan” para la terminación. Por su parte, desde Nación se había informado que hasta el año 2014 se habían transferido alrededor de 60 millones de pesos.

Previo a ello, en 2012, el entonces intendente Néstor Di Pierro había advertido que “si no lo podemos terminar, lo vamos a tirar abajo”, al anunciar las gestiones que iniciaría ante el gobierno nacional para obtener fondos necesarios para la conclusión.

De acuerdo con lo informado tras la rescisión contractual desde el municipio, se destinarían 50 millones de pesos con fondos propios, para realizar tareas de cerramiento y seguridad, para evitar que el predio continuara siendo vandalizado, objeto de robos de materiales y de usurpaciones.

Al mismo tiempo, se apuntó la necesidad de realizar un estudio sobre la estructura existente, para conocer si los materiales están en condiciones de soportar el peso y armado de las etapas de finalización, que incluyen entre otros aspectos el techado y la colocación de pisos. La acción del aire marítimo, además de los años transcurridos, es uno de los factores de mayor deterioro, junto con las señaladas acciones vandálicas.

Según las estimaciones de ese momento, el monto global para la terminación de la obra ascendería a unos 10 millones de dólares, dependiendo del grado de deterioro y materiales que haya que reemplazar o partes de obra que sea necesario reconstruir. Al tipo de cambio actual, el compromiso de envío de fondos de Nación implicaría una quinta parte del monto necesario para la finalización.  

HISTORIA DEL ESTADIO DEL CENTENARIO 

El proyecto para la construcción del Estadio Centenario nació el 28 de diciembre del 2004. El convenio se firmó entre la Municipalidad de Comodoro, que comandaba Simoncini, y la Secretaría de Obras Públicas del entonces Ministerio de Planificación federal de Obras Públicas a cargo del ministro Julio De Vido.

Aquella fecha se acordó financiar la obra que tendrá un costo de más de 30 millones de pesos. En octubre de 2006 se aprobó la transferencia de fondos y se inició la obra con un plazo de 540 días, estimándose que podría terminarse en abril del 2008. Entre enero de ese año y octubre de 2009 no se certificaron avances.

Las demoras no terminaron allí y en los cuatro años siguientes tampoco se registraron progresos. De hecho, el municipio y las empresas constructoras acordaron suspender las actividades y los plazos contractuales debido a una “desfinanciación” del proyecto.

En medio de la parálisis, Cristóbal López se incorporó al proyecto. Lo hizo el 26 de abril de 2010, cuando la constructora CPC se sumó a la UTE en lugar de Edisud S.A. Años después de su llegada, en septiembre de 2013, se produjo una nueva asistencia financiera por más de $42 millones y se estableció un nuevo plazo de ejecución de obra de 605 días, pero la obra no pudo reactivarse y todo quedó en la nada.

Así pasaron 12 años sin avances concretos, aunque Martín Buzzi, Di Pierro y Linares gestionaron e intentaron reactivar este elefante blanco.

Con el anunció de Alberto Fernández la esperanza se renueva y con datos precisos que hacen creer que esta vez sí se terminará. La reactivación fue impulsada por el vicejefe de asesores de Fernández, el comodorense Julián Leunda. El funcionario fue pilar en el anuncio del presidente y la garantía para llevar adelante el proyecto.

Otro de los puntos fundamentales es la buena relación que tiene Juan Pablo Luque con el propio Alberto Fernández, siendo el político con mejor imagen de la provincia para el gobierno nacional, y la necesidad de reactivar la mano de obra, ya que el propio Luque dijo que los trabajos permitirán contratar a 180 obreros de la construcción, un dato alentador en medio de la crisis que deja el coronavirus.