COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Hace unos días Teresa Tronfi (52) y su marido fueron a buscar a uno de sus hijos a Milán, donde estudia. En su cabeza pensaba que podían cerrar la ciudad, aunque en el fondo creía que era ridículo analizar esa posibilidad. "¿Cómo van a cerrar Milán con todo lo que representa?", se preguntaba.

Finalmente esta mujer que se crió en Comodoro Rivadavia fue a buscar a su hijo y 10 días después cerraron el ingreso a la capital de la moda italiana. Su idea no había sido descabellada.

Por estos días, Teresa vive una situación que nunca había imaginado. En el norte de Italia escuelas, bares y teatros están cerrados y se recomienda solo salir por extrema necesidad. Ella admite que es difícil: el miedo está.

“Hay mucha confusión. Yo vivo en Florencia. En este momento no es zona roja como en Lombardía, una provincia del norte de Italia que en estos momentos está cerrada, pero empezaron cerrando algunos municipios, donde se habían detectado más casos de coronavirus, y de a poquito tomó muchas ciudades y pueblos de esa región, llegando a la ciudad de Milán que es la ciudad más reinante desde el punto de vista económico del territorio italiano”, contó a ADNSUR desde Italia.

En un principio en la región de Toscana, donde se encuentra Florencia, la ciudad donde vive Teresa, habían tomado una actitud más pasiva ante el coronavirus y recomendaba llevar una vida normal. Sin embargo, ante el aumento de casos las autoridades decidieron seguir el ejemplo de otros municipios y suspender diversas actividades.

Te aconsejan estar en casa, salir lo menos posible y no tener contacto en lugares donde puede haber reuniones, como puede ser un supermercado, teatro o cine. Es una situación muy extraña. Nosotros la vivimos paso a paso y con la sorpresa de qué va a pasar. Es muy raro que hayan cerrado las escuelas; esto significa que hay algo muy fuerte detrás de esto”, analizó.

En Florencia primero recomendaron llevar una vida normal. Sin embargo, con el aumento de los casos recomendaron el cese de actividades grupales.
En Florencia primero recomendaron llevar una vida normal. Sin embargo, con el aumento de los casos recomendaron el cese de actividades grupales.

DE LA PATAGONIA A ITALIA

Teresa nació en Córdoba pero se crió en Comodoro Rivadavia. Recién a los 21 años dejó la ciudad cuando decidió probar suerte en Italia. Por ese entonces ya era profesora de arte, carrera que continúa ejerciendo hasta hoy en ese país de la costa mediterránea.

Allí por estos días la situación es crítica. Solo en 24 horas murieron 133 personas, sumando 366 víctimas desde que comenzó la epidemia. El foco se registra en Lombardía donde murieron el 72% de las víctimas.

“En el Hospital de Milán, por ejemplo, el problema no es tanto por la enfermedad en sí, sino porque no hay lugar en el sistema de urgencia para todos los enfermos, porque no hay terapia intensiva para todos. Y en el Hospital de Florencia, uno de los más grandes de la región, está pasando lo mismo. Están cerrando todo lo que no sea de urgencia y eso te hace dar cuenta que es una situación bastante particular”, explicó.

El pánico está entre la gente, admite Teresa. Por esa razón, en Florencia las autoridades recomiendan a la comunidad solo asistir al nosocomio cuando los síntomas son graves. “Si uno se da cuenta que son síntomas de gripe normal y empieza a tener un poco de tos y fiebre te dicen que no vayas al hospital, que te quedes y ver si te sube la fiebre. Porque si en este momento yo voy al hospital que es el más importante de la región, no me dejan entrar. Hay un banco que te toma la temperatura y ven si es urgente que entres por un motivo importante, todo está focalizado en este tipo de emergencia”, contó.

Teresa habla con conocimiento de causa. Su marido trabaja en el Hospital de Florencia y vive día a día lo que sucede en torno al coronavirus.

El último sábado, juntos fueron a buscar a su otra hija a Pisa, y así todos están resguardados en el hogar, saliendo solo para visitar a alguna familia amiga o hacer las compras básicas. “Hay un poquito de miedo. Cuando fui a buscar a mi hijo a Milán y después volví a la escuela, que todavía estaba abierta, me preguntaban donde anduviste, te cuidaste. La gente está asustada, pero bueno hay que esperar a ver qué sucede”, indicó, sabiendo que el panorama es incierto. Mientras que en Argentina ya se confirmaron 17 casos positivos, uno de ellos en la Patagonia.