COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Bolsillos flacos, precios altos y la necesidad de ajustarse para llegar a fin de mes. Las “Ferias Itinerantes” están en auge en esta ciudad. La del “Gimnasio Gatti” lleva 10 años en funcionamiento y a esta altura es conocida por muchos comodorenses que los fines de semana se acercan a recorrer en busca de  precios populares.

No es una modalidad nueva en la ciudad, pero sí en auge y cada vez ganan más adeptos. “La Saladita”, la feria del colegio “Dean Funes”, Gimnasio Gatti”, “Sociedad Rural”, Ferias del Truque y hasta ferias de Garage organizadas en las casas para intercambiar productos o vender aquellos que ya no se usa. ¿El objetivo? Achicar gastos y escapar al circuito comercial tradicional que devora los bolsillos. 

Nelly Zonenberg es la coordinadora de las ferias itinerantes que se realizan en el Gimnasio Gatti en al barrio José Fuchs, Inició con este emprendimiento cuando se quedó sin trabajo y tuvo que pensar en una salida laboral. Estas ferias llevan diez años en funcionamiento y son un éxito; cuando se anuncia una nueva edición los stands son rápidamente alquilados por interesados en vender productos nuevos o usados. 

En ambos casos, las condiciones son distintas. Un stand para quienes venden ropa usada tiene un costo de 400 pesos por día.  “Les facilito una mesa, silla, mantel, la feria cuenta con personal de limpieza y seguridad policial, publicidad. La gente busca precio más que nada porque de eso se trata si vas a vender a precio tienda anda a alquilarte un local en el centro porque en la feria las cosas tienen que ser más económicas. La mayoría de los feriantes son jefes de familia, ellos vienen a vender para poder costear su vida y pagar sus impuestos”, explica Nelly.

El boom de las ferias itinerantes en Comodoro: productos accesibles y de segunda mano

Juguetes, artículos escolares, fragancias, indumentaria para mascotas, kiosco, repostería casera y ofertas en ropa usada es lo que predomina en los más de 70 stands que una vez al mes se concentran en el gimnasio Gatti. La entrada es gratuita y por eso es difícil contabilizar la cantidad de gente que llega al paseo por fin de semana, pero Nelly estima que el número oscila entre 1500 y 2000 personas.

COMO NUEVO

Una mamá pagó 200 pesos por un par de zapatos usados –pero que lucen como nuevos- para su hijo que comienza primer grado y 150 pesos por una cartuchera para completar la mochila. 

“En el centro estuve en negocios y los zapatos no bajan de 2.500 pesos y no los puedo pagar. Una cartuchera está arriba de 800, acá en la feria encontrás cosas a buen precio, hay que buscar”.

Una familia con dos nenes pequeños cuenta que “comprando para el inicio de clases vengo gastando desde fines de diciembre, porque compro de a “puchitos”, acá se encuentran buenos precios. Este pantalón que compré es nuevo y me salió 500 pesos, muy buena calidad, grueso,  así que le va a aguantar bastante”.

HACER DIFERENCIA

“Yo compro acá ropa usada que después revendo en la Saladita”, cuenta una señora mientras mira con detenimiento las opciones. “Yo vivo de esto, no tengo pensión por fin de semana no gano mucho pero para comprar algo en la semana en el supermercado, hasta el otro fin de semana”.

Las familias que visitan la feria gastan entre 800 y 2 mil pesos aproximadamente. Los feriantes cuentan que los días fríos o ventosos se ven beneficiados porque la feria  es una opción para recorrer en familia. “La situación económica está difícil y nosotros hacemos la posibilidad de que la gente pueda venir y acceder a comprar precios módicos y accesibles para todo. 

A veces se vende bien y otras salvamos la mesa”.  El kiosco del gimnasio tiene mucho movimiento, un jugo o una golosina los nenes siempre se llevan. “Entre dos días yo he hecho entre 15 mil y 16 pesos más o menos. Yo he progresado bastante con las ferias”.