Un impactante hallazgo científico se realizó en las últimas horas en Gibraltar, luego de que científicos abrieran una bóveda que se encontraba sellada desde hacía más de 40 mil años.

La cámara, de 13 metros de alto, había sido descubierta en 1997, pero no fue hasta 2012 que se inició el proyecto para abrirla y descubrir qué había en su interior.

Ubicada en las Cuevas de Gorham, patrimonio mundial de la Unesc, la bóveda perteneciente a la mencionada cámara fue hallada nueve años después por arqueólogos del Museo Nacional de Gibraltar.

Tras un primer vistazo se encontraron restos de lince, hiena y buitre leonado, así como marcas de arañazos en las paredes, producidas por un carnívoro aún no identificado, lo que indicaría que se trata de una cueva de neandertales.

Además un gran molusco marino fue divisado en su interior, el cual debió haber sido llevado hasta allí desde el mar, ubicado a varios kilómetros de distancia del lugar.