SALTA - Año tras año, la llegada de los Peregrinos del Milagro es un acontecimiento que conmueve a creyentes, y en algún punto también a quienes no lo son. Miles de personas movidas por la fe pueden llegar a realizar grandes proezas con el difícil objetivo de cumplir con algo que se propusieron. Este jueves por la mañana, comenzaron a llegar peregrinos desde diferentes partes del país y Catamarca fue una de las primeras provincias que dijo presente en la Catedral de Salta.

A caballo y tras recorrer durante seis días más de 240 kilómetros, más de 100 peregrinos de Santa María emocionaron a todos los fieles en plaza 9 de Julio.

Según reseña El Tribuno, en medio de tanto alboroto, una anciana muy emocionada junto con su familia, todos de Catamarca, se preparaban para ingresar al templo mayor de Salta. Se trata de Mercedes Ibáñez, de 106 años de edad, que acompañada de una de sus hijas, nietos y bisnietos decidió decir presente una vez más en este acontecimiento religioso.

Emocionada, Contó en voz baja estar feliz de poder venir una vez más a esta festividad. Su nieto, que a veces le hacía de interlocutor, explicó a El Tribuno que su abuela “fue una de las primeras  "maseteras" de Santa María y que todo los años venía a Salta a vender masitas para esta época del año.

“Mi abuela venía siempre para la fiesta del Milagro y para Sumalao. Trabajó desde los 20 años hasta los 70 aproximadamente, por eso este acontecimiento religioso significa mucho para mi abuela y para nosotros”, explicó su nieto.

La familia completa decidió acompañar en camioneta a los peregrinos que a caballo partieron el pasado jueves desde Santa María hacia Salta capital. “Tratamos de venir todos los años y decidimos una vez más cumplir su pedido para tomar gracia y presenciar la misa”, explicó el nieto. 

Madre de seis hijos, un varón y cinco mujeres, Mercedes pidió a toda su familia poder estar presente cuando los peregrinos de sus pagos lleguen a las puertas de la Catedral, deseo que fue cumplido por toda la familia Ibáñez que emocionada expresó su felicidad por poder estar una vez más en el Milagro salteño.

Fuente: El Tribuno