COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Hace un año atrás Marcos Maidana, un estudiante de medicina de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), colaboró con el área de Psiquiatría del Hospital Regional, en una actividad que organizó el Club de Leones al cual pertenece. Ahora, el joven volvió a poner manos a la obra y otra vez con lo que poco que tiene ayudó al nosocomio que se prepara para afrontar el coronavirus. 

Marcos este lunes le puso una pausa al estudio y dialogó con ADNSUR, y contó cómo surgió esta idea de ayudar. “Me plantee desde el lugar mío y con mi condición económica que podía hacer desde mi lugar y me encontré con recursos limitados porque sinceramente no tenía muchas cosas, pero decidí utilizar lo que tenía en casa. Y como hago libros para vender a mis compañeros, tenía bastante papel que había comprado antes que esto pase y se me ocurrió la idea de hacer anotadores porque es algo que se utiliza bastante en el ámbito hospitalario, y sabía que en algunas ocasiones no habían tenido papel”, explicó.

El joven hizo 100 anotadores con anillos pequeños. A eso le sumó descartables que le habían sobrado de eventos y 20 lapiceras. “Era lo que podía aportar y me pareció bueno llevarlo. Entonces me comunique con Laura y le pregunte si lo podía llevar. Al principio me parecia medio poco, pero creo que no uno desde el lugar que este puede ayudar. No hace falta que sea algo grande”, indicó.

 

 

Marcos tiene sentido de pertenencia y se nota. Cuenta que siempre quiso estudiar medicina, pero cuando terminó la secundaria en 2013 la carrera no estaba en la ciudad, y como no podía irse a estudiar a otro lado decidió ponerse a trabajar.

Una ferretería de un amigo de su viejo fue su primer trabajo. Aunque en el fondo él quería seguir estudiando y lo hizo en 2015, cuando decidió irse a La Plata. Allí comenzó Medicina pero al ver que había abierto la carrera en Comodoro decidió volver a sus pagos.

El año pasado el joven accedió a un intercambio en la Universidad Nacional Córdoba, donde cursó materias que recién tendría que hacer el próximo semestre en esta ciudad. Esa rica experiencia hizo que se atrase un poco en la cursada. Sin embargo, sabe que va por buen camino, en una carrera que poco a poco va afianzando su camino y que este año tendrá a sus primero graduados. 

Para Marcos es “muy importante que la carrera esté acá porque hay muchos chicos que no se pueden ir”, pero también porque ayuda a tener más cariño al viejo elefante blanco de Comodoro, tal como él explica. “Los profesionales que a nosotros nos forman son los que trabajan en el Hospital. Este es mi primer año que tengo contacto con el Regional porque los años anteriores iba al Hospital Alvear y uno va creando su sentido de pertenencia a medida que visita el lugar pero también gracias a los profesionales que lo frecuentan. Por ejemplo, Laura Barrientos es alguien que transmite mucho cariño por el hospital y eso lo siente el alumno”.

El joven aún no puede creer la repercusión que tuvo su acción. Sin embargo, agradece que haya sido así y espera que mucha más gente colabore con el nosocomio en estos tiempos de coronavirus.  

“Me quedé asombrado porque uno lo hace como algo normal y tuvo mucha repercusión. Pero eso me gusta porque yo creo que la solidaridad es algo que se multiplica, tiene ese efecto, en el otro genera algo. No hace falta tener una empresa o ser un empresario para donar algo, creo que desde cualquier lugar se puede hacerlo. Ese es el mensaje más importante”, sentenció.