COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Desde el kilómetro 1866 de la Ruta Nacional 3 hasta uno 20 kilómetros al norte de Caleta Córdova por la Ruta 1, al menos 10 playas son visitadas por los habitantes de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly cuando el calor y el viento lo permiten.

Hasta hace unos años, La Costanera y la villa balnearia eran las playas de referencia, el primer lugar para visitar un día de calor. E incluso hasta hace tres décadas eran las únicas playas habilitadas. Sin embargo, el paso del tiempo cambió las cosas y hoy los amantes del mar comenzaron a buscar otros espacios para disfrutar de una jornada de calor.

Así en los últimos años la oferta se amplió desde Rocas Coloradas hasta playa Ancina, en el kilómetro 1866 de la Ruta Nacional N° 3, donde aún se espera la finalización de la esperada doble trocha Comodoro – Caleta Olivia, y cualquier día de playa se puede ver un amplió caudal de tránsito sobre la ruta 3 para llegar algunas de las playas que hay en los alrededores de la ciudad.

 

Rocas Coloradas es una de las playas más elegidas por quienes optan por alejarse de la ciudad. Rocas Coloradas es una de las playas más elegidas por quienes optan por alejarse de la ciudad.
Rocas Coloradas es una de las playas más elegidas por quienes optan por alejarse de la ciudad.

 

UNA VARIADA OFERTA

Un relevamiento por las distintas costas de la zona, permitió ver que Rocas Coloradas y Playa Ancina son de las costas más visitadas cada verano. La primera por quienes quieren pasar un día de calor en un paraíso natural y comer un asado, ya que carece de control municipal por parte de las autoridades de Caleta Olivia; y la segunda por los amantes de la pesca, en un majestuoso lugar que podría convertirse en Área Provincial de Protegida de Chubut, en caso de que la Legislatura aprueba el proyecto que presentará en marzo el Ministerio de Turismo de Chubut, según confirmó ADNSUR.

Pero además de estas costas hay otras 8 que son visitadas frecuentemente, aunque no todas están habilitadas como balneario.

Según confirmaron desde el Ente Comodoro Deportes, a cargo del Servicio de Guardavidas que dirige Roberto Grupallo y que cuenta con 42 rescatistas, en Comodoro Rivadavia están habilitadas La Costanera, Kilómetro 3, Kilómetro 4 y Caleta Córdova. Mientras que Los Limites, donde se encuentra el Puesto Ramón Santos y La Bajada de los Palitos, donde actualmente se quiere hacer un loteo privado, solo cuentan con un servicio de emergencia que realiza patrullaje los días de calor.

Lo mismo sucede con las playas de Kilómetro 5 y Restinga Alí, que no están habilitadas, presuntamente por los niveles de contaminación que tienen.

Rada Tilly por su parte cuenta con su propio servicio. El mismo es dirigido por Sergio Pizzi y cuenta con 7 bases distribuidas por toda la playa y 20 rescatistas preparados para la acción. El mismo funciona de 11 a 19 de lunes a viernes y de 11 a 20 sábado y domingo.

 

 

LARGAS DISTANCIAS DE COBERTURA

Cuando se habla de salvar vidas también vale destacar el trabajo de Prefectura Naval Argentina, que tiene un puesto de vigilancia en Rada Tilly y es apoyo constante para los servicios en aquellas zonas que no están habilitadas por su lejanía con la ciudad, uno de los aspectos más complejos al momento de controlar el mar.

Es que no solo en La Costanera y Rada Tilly los rescates son frecuentes en el agua, sino también en los kilómetros. Para dimensionarlo, basta recordar que el 1 de enero en Caleta Córdova se ahogó un joven cuando festejaba el Año Nuevo con su familia. Y ese mismo día en la misma playa rescataron a otra persona y otras dos en La Costanera.

Un día después los rescatistas volvieron a salvarle la vida a otro joven. Esta vez fueron guardavidas de Prefectura Naval quienes rescataron a un adolescente de 18 años cuando se ahogaba en playa Bonita.

Mientras que seis días atrás en Rada Tilly, los guardavidas salvaron a una nena, luego que sufrió un ataque de epilepsia mientras estaba en el agua, en la zona de la bajada 26.

 

 

 

Los  números son contundentes. Los rescatistas de la zona tienen un gran trabajo y cada vez se intensifica más a partir del cambio de hábitos de los habitantes de la zona, quienes eligen distancia y entornos naturales para disfrutar del verano alejados de la ciudad.