COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Con una tasa inflacionaria que podría ser la peor desde 1991, los precios en Comodoro Rivadavia reflejan una evolución acorde y en algunos casos superior al IPC acumulado en la región patagónica, en lo que va del año. Paralelamente, la pérdida de puestos laborales derivó en la apertura de nuevas propuestas comerciales, muchas de ellas enfocadas en la venta de cervezas artesanales o variedades gastronómicas. Esto se refleja en los siguientes indicadores:

1)      Los registros municipales de Abasto detallan una caída del 20% en el ingreso de alimentos a la ciudad, particularmente carne con hueso (proveniente de la región, ya que no se permite el ingreso desde el norte del país), frutas y verduras. Al mismo tiempo, ha crecido el expendio de bebidas alcohólicas, superando desde julio los 500.000 litros mensuales. En el primer caso, hay claramente una incidencia de los altos precios de determinados cortes en la ciudad, que superan largamente los valores de referencia del mercado central. Otro elemento que explica ese fenómeno está dado en el cambio de comportamiento de la demanda, signado por una disminución en las cantidades de compras, al enfocar requerimientos puntuales en los llamados negocios de proximidad o almacenes de barrio, para abastecer un alimento puntual, retrayendo las cantidades demandadas en las superficies comerciales de mayor dimensión. Sin embargo, éstas no sienten aún esa pérdida, ya que la ciudad sigue siendo una de las de mayor volumen de venta por metro cuadrado del país.

2)      El mayor ingreso de bebidas alcohólicas se vincula a la apertura de negocios dedicados a la venta de cervezas artesanales, de producción regional, tanto a través de bocas de expendio como bares especializados en esa propuesta. Junto con ello, desde el municipio se verifica un incremento de rubros gastronómicos, con propuestas como las denominadas “food-truck”, entre otros. En ese marco, según observaciones del área municipal que entiende en el tema, se destaca el hecho de que los capitales originarios para esas inversiones se corresponden a indemnizaciones por despidos o acuerdos de retiro en ámbitos laborales, ya sea vinculados al petróleo u otros rubros laborales que se vieron afectados, en principio por la crisis de precios del petróleo y luego por la recesión económica general.

3)      A nivel socio económico, el fenómeno actual puede resultar similar al de los años 90 tras la privatización de YPF, generándose de hecho una reconversión parcial del circuito económico, recargándose la oferta de servicios y esparcimiento, mientras el otro lado de la balanza muestra la caída de actividad industrial (cierre de las plantas fabriles de Lufkin y Guilford, por ejemplo, además de pymes o pequeñas empresas que cesaron su actividad) y una reconversión del mercado laboral, a partir de una disminución de los puestos vinculados al petróleo. Paralelamente, el recupero de precios internacionales y el nuevo marco de equilibrio encontrado actualmente por la producción petrolera de la región (aunque las retenciones a la exportación abren un interrogante de cara al año próximo) explica por ahora un nivel de demanda que posibilita el funcionamiento de la gran cantidad de bocas comerciales abiertas en el último tiempo, vinculadas a los rubros mencionados. Con 450 altas y 380 bajas hasta principios de septiembre, esos indicadores reflejan también un cambio en la tendencia de rubros comerciales, pero no hay certeza sobre la sostenibilidad, particularmente porque los ingresos pierden por lejos la carrera frente a los precios de una economía con inflación fuera de control.