COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Alegre y tranquilo. Así describen a Jorge Luis Justiniano, quienes lo conocen. El cabo primero de la Policía del Chubut por estas horas se encuentra internado en terapia intensiva y en grave estado, luego de que el domingo a la mañana, a las 6:40, chocó de frente contra un joven que conducía en estado de ebriedad. El test arrojó que éste manejaba con más de 2 l/g de alcohol en sangre.

Justiniano había salido unos minutos antes de su casa en la calle Italia y se dirigía al Centro de Instrucción policial a prestar servicios. Estaba de guardia y tenía que relevar a su compañero a las 6:45, pero nunca llegó.

 

 

El accidente se produjo en el Camino Centenario que une el barrio Pietrobelli con Kilómetro 3. Por causas que son materia de investigación la Chevrolet Montana que conducía Justiniano chocó de frente contra el Chevrolet C4 que conducido por Lucas Matías Rodríguez.

Justiniano se llevó la peor parte y sufrió múltiples fracturas en su cuerpo: sus dos rodillas, un dedo del pie, cadera, brazo izquierdo, tres costillas, y traumatismos graves en cuello y médula.

El suboficial de 38 años tuvo que ser rescatado por Bomberos voluntarios ya que quedó atrapado en la unidad. Luego fue trasladado de urgencia al Hospital Regional donde quedó internado en terapia intermedia. Sin embargo, posteriormente fue llevado a la Clínica del Valle y quedó en terapia intensiva.

En el hecho tomó intervención a la fiscal federal Marcela Burquet, quien dispuso la imputación en libertad de Rodríguez. Además, su auto fue secuestrado y quedó a disposición de la justicia federal, hasta tanto dure el proceso penal.

 

 

AMANTE DE LA COCINA Y DE SONRISA FÁCIL

Según confirmó ADNSUR, Justiniano tiene 38 años, es de Formosa y hace más de una década que está en Comodoro Rivadavia. En esta ciudad comenzó a prestar servicios para la Policía del Chubut.

Chef, amante de la cocina y de sonrisa fácil, su vida cambió hace uno 5 años cuando lo operaron del corazón y le colocaron un marcapasos. Desde entonces cumple tareas pasivas en la fuerza policial, entre ellas guardias en el Centro de Instrucción.

Su pareja y sus compañeros de trabajo son quienes están atentos a su evolución por estas horas. Un hermano también habría viajado a la ciudad desde Formosa, donde se encuentra toda su familia.

Todos tienen el mundo deseo: que Jorge, “el gordo”, se recupere y pueda seguir cocinándoles a sus amigos, tal como le gusta, siempre con una sonrisa en el rostro.