CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Alberto Roberti debió dejar su cargo como secretario general de la Federación Argentina de Sindicatos de Petróleo, Gas y Biocombustibles de la Argentina, cercado por denuncias de corrupción en su contra, vinculadas al enriquecimiento personal y mal manejo de la obra social, pero su condición para dar el paso al costado es seguir cobrando su sueldo hasta junio de 2020. El sindicalista y diputado nacional pidió licencia “hasta la finalización del mandato”.

Un sindicalista es denunciado por corrupción y pide licencia con goce de haberes

El secretario general del sindicato petrolero de la cuenca Austral, Marcelo Turchetti que fue uno de los impulsores de las denuncias por corrupción de Roberti, en noviembre de 2016, dijo en diálogo con radio Frecuencia Patagónica que “siento una satisfacción inmensa, todos los compañeros saben hoy que me manejé siempre con la verdad, la primer meta era que no se usara la plata del sindicato para gastos políticos, como pagar la candidatura de Mónica López (la mujer de Roberti) que no pudo asumir ningún cargo porque no le dieron los votos. Y ahora ver que un personaje que hizo tanto daño a la institución, cuando me trataron de mentiroso y decían barbaridades de mí, ahora está a la vista, los medios nacionales hablan del sindicalista petrolero millonario”.

Turchetti había iniciado las denuncias en noviembre de 2016, en relación a menejos en las cuentas del sindicato y en la obra social, por lo que fue expulsado en un primer momento de la comisión directiva de la Federación (tema que está en revisión judicial). “En ese momento, los compañeros secretarios generales de otros sindicatos del país dijeron que yo estaba equivocado, pero en el transcurso del tiempo s dieron cuenta de que todo era real y yo lo demostré con papeles. Se dieron cuenta de que el terreno que compró la Federación para hacer un hotel en Capital Federal era usado como playa de estacionamiento (lo que no se puede hacer por ser una entidad sin fines de lucro), se dieron cuenta de que Roberti en 4 ó 5 años era dueño de estancias, campos, que había comprado departamentos en Puerto Madero, casas en distintos countrys de La Plata. Al darse cuenta de todo eso, de que la obra social era un desastre y tenía las prestaciones cortadas, por un gran endeudamiento, le dieron la oportunidad de irse por la puerta grande y le dijeron que renunciara”.

Turchetti detalló además que el último jueves Roberti se había atrincherado en la sede de la Federación en Buenos Aires, “con agente armada y contratada por él”, mientras que representantes de distintos sindicatos petroleros del país se habían concentrado en otra sede gremial de capital para marchar hacia la Federación. Sin embargo, “al ver que se quedaba solo decidió renunciar, pero con este pedido para que le sigan pagando el sueldo hasta el año 2020, que ahora los compañeros de la nueva comisión directiva tendrán que resolver si lo aceptan o no”. Roberti además aclara que el pedido de licencia es indeclinable y la extensión es “hasta la finalización” de su mandato.